Hasta chocante resulta

Por: Rafael Chaljub Mejía

Los licenciados Reinaldo Pared Pérez y Carlos Amarante Baret se han retirado de la lucha por la candidatura presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, porque, según dicen, la intervención del Gobierno en favor de uno de los aspirantes ha creado una situación de privilegio contra ellos.

Tal vez será esta una forma aparentemente honrosa de retirarse de una competencia en la cual eran muy pocas las probabilidades de éxito que tenían.

Porque en boca de ellos la queja por el uso de los resortes del poder en la competencia electoral resulta extraña, ya que si algo han hecho los funcionarios del partido de gobierno en todas las campañas, y sin campaña, ha sido precisamente eso de lo que ahora estos dos hombres públicos se han quejado.

Eso de usar los recursos del Estado con fines electorales ha sido un vicio recurrente de todos los partidos en el poder, y los peledeístas, que tanto criticaron esa práctica desde abajo, una vez en el poder cayeron en lo mismo que le condenaban a los otros.

Aquí las leyes, las instituciones y las normas rectoras de la buena práctica estatal ruedan por tierra ante la potencia del poder y la ambición de quienes lo detentan.

El presidente es el señor de todo, el Estado y el partido oficialista se confunden y, a diferencia de otros países donde la institucionalidad funciona, aquí la costumbre se ha impuesto como ley y no hay forma de evitar que los funcionarios dejen de usar los recursos estatales, que son de todos, en favor de sus intereses políticos particulares.

Todo funcionario público, empezando con el propio Presidente, es un recurso del Estado pagado por los contribuyentes y desde que ese funcionario se involucra en una campaña electoral sin renunciar a su posición, ya de por sí hay un recurso estatal usado indebidamente y en forma privilegiada.

Existen leyes contra eso, autoridades electorales que lo saben pero nada pasa.

El abuso ha seguido y hoy está tan clara y abrumadoramente a la vista la intervención del Gobierno en favor de uno de los precandidatos peledeístas, que hasta los que han sido beneficiarios de esa vieja práctica parecen escandalizados.

Pared Pérez y Amarante Baret, que han participado en las campañas electorales del partido gobernante, nunca dijeron nada. Por eso, hasta chocante resulta verlos denunciar un mal con el que convivieron por tanto tiempo.

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