La Junta al rojo vivo

Editorial

Con el fracaso de las elecciones municipales del ayer, la prueba de fuego de la Junta Central Electoral se pone al rojo vivo.

Tiene que demostrar total capacidad de mando, para de esa forma dar confianza a los dominicanos de que está en posibilidades  de dirigir el pospuesto certamen, pero sobre todo las presidenciales.

La función principal de este organismo es dirigir todo el entramado de elecciones, desde las municipales hasta  las que servirán para escoger al próximo presidente.

Debe soportar críticas y sugerencias, pero sobre todo, aclarar que fue lo que ocurrió con el voto electrónico.

El organismo comicial se la tiene que jugar y dar con el problema que impidió que millones de dominicanos ejercieran su derecho al voto ayer, debido a los problemas que presentaron, unos equipos con tecnología de punta y que fueron requeteprobados semanas antes. 

Tiene que demostrar toda su capacidad de trabajo y su imparcialidad con una investigación profunda que de resultados convincentes, si es que se quieres que esos miembros sean los mismos que arbitren la organización de nuevas elecciones municipales y las de mayo próximo.  

Sus primeros problemas ocurrieron cuando se metió a ser  organizadora directa de las primarias de los partidos políticos. Le hicimos las observaciones en ese momento, de que en torno a las primarias de los partidos, solo sacaría críticas y descrédito.

Amanecimos hoy con esta mala nueva de que gran parte de los equipos no funcionaron y con la novedad de que se tuvo que suspender la contienda.

Esto desde luego, resulta un duro golpe al país y la democracia dominicana. 

Se trata señores, de equipos valorados en miles y miles de millones de pesos, dinero sacado de las costillas de un pueblo con carencia de todo tipo y que como si fuera poco no ha salido  bien del escándalo que generó  la perdida que tuvo el país, con la compra de los escáneres que se hizo en la controversial gestión de Roberto Rosario.

Ahora toca convocar a otras elecciones municipales que implican más gastos para los dominicanos, mientras cada partido hace sus propias conclusiones sobre el fracasado certamen que a parte de las pérdidas económicas, dejó protestas, muertes y a un pueblo confundido y lleno de dudas.

Hay quienes hablan de boicot, otros piden renuncia en la  JCE, pero lo más peligroso y preocupante es que nunca se sepa quién le echó la mosca al sancocho.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *