Osiris de León afirma el cierre de Duquesa no puede esperar más por peligro contaminación

Santo Domingo.- Duquesa, el botadero de basura que recibe a diario alrededor de 4,000 mil toneladas de desechos del Gran Santo Domingo y produce altas concentraciones de sustancias contaminantes, debería trasladarse a un terreno virgen, arcilloso, de un millón de metros cuadrados, donde se instale una planta recicladora de vidrios, plásticos, metales, papeles y cartones pero, además, se aproveche la materia orgánica que representa el 85% de los desechos recibidos.

La propuesta es del geólogo Osiris de León, quien planteó además que paralelamente se debería adecuar, al lado de la recicladora, un relleno sanitario impermeable, donde se depositen los desechos urbanos no aprovechables, que representan un 15% del volumen total de la basura.

Luego de realizar ese proceso hay que cerrar inmediatamente Duquesa para someter ese terreno a un proceso de saneamiento, expresó el experto.

“Para proceder al saneamiento ambiental del suelo y del subsuelo hay que hacerlo con un drenaje granular francés, perimetral, que colecte los lixiviados y los envíe a la planta de tratamiento de la avenida Jacobo Majluta, donde se mezclarían con los 1,200 litros por segundo de aguas cloacales que recibe esa planta depuradora de aguas residuales”.

Los residentes en Santo Domingo sufren desde la semana pasada las secuelas de un incendio que se produjo en el vertedero porque la humareda se ha expandido hasta zonas distantes del municipio Santo Domingo Norte, donde está ubicado.

Contaminación excesiva. No es la primera vez que ocurren fuegos en Duquesa, un vertedero que fue instalado en el año 1990 y ya agotó su vida útil.

En ese sentido De León afirmó que a Duquesa hay que cerrarlo porque el gran volumen de desechos sólidos mezclados, depositados a cielo abierto, impacta negativamente la salud de los residentes en Santo Domingo puesto que genera frecuentes incendios y humaredas que se producen cuando se incendia el gas metano por la descomposición de la materia orgánica que diariamente se deposita allí.

“Las humaredas van acompañadas de gases contaminantes y gases tóxicos como el monóxido de carbono, dióxido de carbono, dióxido de azufre, óxidos nitrosos, dioxinas y particulado fino que afectan el sistema respiratorio del ser humano, principalmente a las personas que sufren de asma, de enfisema, de bronquitis, de neumonía, de alergias respiratorias y de alergias de la piel.

“Además, Duquesa genera ratas e insectos que multiplican enfermedades como leptospirosis, dengue, malaria y gastroenteritis”, refirió De León.

Pero los daños de Duquesa no terminan ahí. De acuerdo con De León, también genera grandes volúmenes de lixiviados en las temporadas de lluvias y esas sustancias contaminan las aguas superficiales del río Isabela y luego del río Ozama y del mar Caribe.

Esos lixiviados también contaminan las aguas subterráneas de Santo Domingo Norte, aguas que suplen a gran parte de los residentes de la capital “poniendo en peligro la salud de quienes consumen esas aguas subterráneas porque esos lixiviados están cargados de toxinas, de metales pesados como plomo, mercurio, cadmio, cobre, hierro y altísimo contenido de bacterias coliformes”, refirió.

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