José Offerman narra su testimonio con el cáncer de la próstata

PEDRO G. BRICEÑO

Santo Domingo, RD.- El buen ánimo lo refleja de inmediato mediante su fácil expresión, a pesar de que José Offerman fue diagnosticado en agosto del año pasado con cáncer de próstata, de la que fue intervenido quirúrgicamente tres meses después.

Mantenerse recluido en su hogar, llevar su tratamiento como lo recomendó el doctor, visitarlo cada mes en el Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS) en el que fue operado es de los aspectos que realiza el exgrandesligas, dueño de una gran fe en que, como ahora, continuará adelante en las tarjetas de este combate en que espera salir airoso.

Offerman, quien ayer mediante una entrevista con Ildefonso Ureña, del equipo de prensa de los Tigres del Licey, llevó un mensaje a los hombres dominicanos de que se chequeen a tiempo su próstata, narró parte del proceso que desencadenaron en la extirpación de este órgano.

“Todo comenzó en agosto pasado cuando asistí al urólogo y escuche la noticia que nunca nadie está preparado para recibir, pero al pasar unos minutos me llené de fortaleza y voluntad de enfrentarlo y destinado a salir airoso del mis­mo”, señala el miembro de 15 campañas en las Mayores en la que actuó con siete conjuntos.

De inmediato le practicaron una cirugía robótica, en su caso con el doctor David Samadi, un especialista en este tipo de cirugía.

“Tan pronto culminó me puso el tratamiento, el visita una vez al mes el Homs y ahí estoy para hacerme los chequeos de rigor”, agrega el también exjugador del Licey por 8 de sus 12 campañas en el béisbol invernal, equipo al que como dirigente llevó a la conquista de la corona en 2008-09 frente a los Gigantes, así como 2013-14 ante el Escogido.

Su tratamiento, en esta parte, conlleva la toma de una pastilla diaria, así como una inyección mensual que debe ponerse y más adelante, cuando el doctor entienda iniciará el proceso de la radioterapia.

El exdirigente del Licey aún no sabe cuándo iniciaría este proceso, ni la cantidad que le darán.

Durante la intervención le hicieron una especie de cinco “hoyitos”, uno encima del ombligo y dos cada uno en la parte izquierda y derecha de esa área.

Offerman quiso aprovechar las páginas de este rotativo para informar que se encuentra en buenas condiciones.

“Para nada me estoy muriendo, como se han escuchado expresiones, me han llamado múltiples personas a quienes agradezco su preocupación y magníficos deseos”, señaló el ex pelotero, quien se muestra feliz recluido en su hogar.

Llama hombres a examinarse con tiempo

Offerman, de 51 años hizo un llamado a los hombres para que se realicen sus exámenes con el tiempo prudente para que al final no tengan que lamentarse de sufrir este cáncer.

Deseos del Licey.

El Club Licey le ha brindado todo el soporte que requiere uno de sus iconos, a quien le desearon una pronta recuperación, dijo el equipo, a través de Domingo Pichardo.

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