La idílica escena de amor entre una maestra y sus estudiantes

Santo Domingo, RD.- Globos y regalos, sonrisas de gratitud y amor. Es la idílica escena que manifiestan los estudiantes de educación inicial hacia su maestra Ingrid Ureña, de la Escuela Primaria Profesora Felícita Euleuterio, ubicada en La Victoria, al norte de la capital.

Aquellos 30 niños y niñas, cuyas edades oscilan entre cuatro y cinco años, se habían quejado de que ya no podían tomar clases presenciales con su  maestra,  lo que despertó la curiosidad de sus padres, quienes se preguntaron por qué sus hijos tenían ese afán de ir a las aulas y no quedarse en sus casas.

La respuesta la descubrieron cuando se fijaron que los infantes estallaban de alegría al ver a la maestra conectarse durante las clases virtuales, lo que dio motivo a planificarle un reconocimiento de manera sorpresiva, el cual quedó captado por las cámaras de celulares y que se viralizó por las redes sociales de forma extraordinaria.

“Una de las razones que ellos me dieron (los padres), del porqué me reconocieron, fue que los niños llegaban a la casa desde antes de la cuarentena, mostrando ese amor que yo siempre les he ofrecido; ellos decían querían ir a la escuela sin importar que estuvieran enfermos”, asegura la maestra Ingrid Ureña durante una entrevista con Listín Diario.

Miles de usuarios se mostraron fascinados por el video al ver semejante acto de amor que, en estos tiempos, parecieran estar extinto, sobre todo entre estudiantes y maestros.

 “Yo le doy las gracias primeramente a Dios porque sin Él nada de eso hubiese sido posible, toda la honra a nuestro Dios; muchas gracias a los padres y a los niños por ese gran amor y aprecio que han tenido, ese gesto tan maravilloso que han tenido hacia mí, de verdad que ha sido sorprendente, no sabía que todo esto llegaría hasta aquí, pero gracias a ellos, esto no hubiese sido posible, ellos son el centro de todo esto”, expresa Ureña de manera risueña.

La vocación de Ingrid es nata. Desde los 11 años, junto a su hermana Yesenia Ureña, quien también es maestra, enseñaba a los más pequeños a leer y escribir.

Oriunda de Santiago de los Caballeros, ha vivido en la capital desde que tiene tres años. Además, ha impartido clases durante 22 años en distintos centros educativos y se graduó de Licenciatura en Educación Inicial en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

El secreto de Ingrid para tratar con los niños es la paciencia, ya que ella entiende que no todos viven en ambientes agradables, incluso muchos vienen de familias disfuncionales o con problemas, por lo que su deber es tratar de ayudarlos.

“Cuando vemos a niños que maltratan a sus compañeros, nos damos cuenta que en la casa o en el entorno hay problemas; por lo que conversamos con sus padres, en la escuela también hay psicólogos que nos ayudan bastante en el trabajo”, dice la docente.

Más reconocimientos

El ministro de Educación (Minerd), Antonio Peña Mirabal, brindó apoyo a la maestra Ingrid Ureña y dispuso que se le entregara una laptop de última generación para que pueda continuar con la formación a distancia, además de todo el respaldo en las capacitaciones que requiera.

“Ese tipo de maestras son las que dejan huellas en sus estudiantes y así como ella hace con sus alumnos, así mismo ellos harán mañana  en la sociedad. Esa calidad humana y vocación de servicio marca la diferencia en cualquier sociedad. Para nosotros es un orgullo que una mujer como la maestra Ingrid Ureña forme parte de la comunidad educativa”, precisó el titular del Minerd.

“La profe Ingrid”, como le llaman sus estudiantes, es madre de un niño, pero asegura que tiene cientos porque cada estudiante que pasa por sus aulas se convierte en parte de su vida.

Ella manifiesta que sus antiguos alumnos, hoy ya jóvenes, la ven por la calle y siempre la detienen para agradecerle por su dedicación y entrega, “pero lo que más me gratifica es ver que son personas de bien y que ese sacrificio que hacemos los maestros vale la pena”.

Ingrid confiesa que nunca hubiera imaginado que sus actuales estudiantes le iban a hacer un reconocimiento público en medio de la pandemia.

Respaldo

La directora de la Escuela Primaria Profesora Felícita Euleuterio, Dulce María Soriano, cuenta que la maestra Ingrid Ureña siempre ha sido destacada por su colaboración, dinamismo y amor incondicional.

“Ella es una excelente maestra, una persona entregada y dedicada totalmente a sus niños, y no solo a ellos, sino que siempre está dispuesta en todo lo que se le solicita. Es una de tantas maestras de nuestra escuela que son excelentes en el trato y enseñanza con los niños y ellos se pelean para que le toque clases con ella”, narra.

Pese a que ningún maestro esperaba que las clases presenciales se suspendieran, la maestra Ureña ha sabido adaptarse a las clases virtuales y pudo continuar el proceso formativo con sus niños de Pre primario.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *