Recta final en Lidom parece muy incierta

FAUSTO JIMENEZ

SANTO DOMINGO.- “Hasta el día del entierro, nadie sabe quiénes serán los muertos”, paráfrasis perfecta para definir una espesa bruma en el campeonato de béisbol invernal, cuya brújula cambia la dirección tal cual viaje indefinido del pasatiempo nacional, cuando este martes reinicien unas hostilidades que ni espacio para respiro dará.

Cuando se han cumplido treinta de los 40 partidos en el calendario regular, ni siquiera el equipo más encumbrado tiene aún asegurada la clasificación, ya que la diferencia del uno al quinto puesto apenas son cuatro partidos –a seis del sexto-, y la tabla cada día zigzaguea.

El dramático perfil competitivo muestra, con grandes probabilidades, partidos de posible desempate incluso en la hondonada, aderezado por un campeonato que ofrece una potencial serie “wild card” del cuarto ante el quinto puesto, siempre que la diferencia no supere la diferencia de 3 juegos.

El mejor colocado y de mayor consistencia ha sido el conjunto Estrellas Orientales (18-12), pero cuyo sólido desempeño comienza a dar visos de final “agónico” en esta fase primaria. Hace cuatro años que los “verdes” se desplomaron en esta época, quedando fuera de los playoffs. Es el único equipo que viene punta a punta… ¡tal cual sucedió en la ocasión!

El último cuarto se iniciará este martes con fecha única libre -lunes 13-, hasta el ocaso que será el día 17 (viernes), en que los equipos necesitarán mucho pitcheo para sendos bloques.

¿Certificación tardía?

Aún con los paquidermos sin suerte echada, toda vez que un resurgir de Leones del Escogido (14-16) o Toros del Este (12-18) cerraría tanto la tabla de extremo a extremo, que los nativos de San Pedro no pueden cantar victoria de clasificación adelantada.

En el medio de la pista hay cuatro pugnas que no “sueltan prendas” de cómo proyectar el desenlace hacia el candente round robin, luego que muchos dieran “por muertos” primero a los Gigantes del Cibao (comenzaron con 0-4, luego a 4-7), y el posterior precipicio en que le siguieron los Tigres del Licey.

Los felinos (15-15), tras un comienzo perfecto (3-0), descendieron “a los infiernos” con desconcertante acumulado de 4-8 y el ulterior 10-14, ahora juegan el mejor béisbol mientras ganaron cinco en seis cotejos, momentum que les coloca ya en tercer peldaño.

Los Leones (14-16) han tomado un segundo aire, tras nombrar como mánager al coach Ronny Paulino (dos victorias en tres partidos); mientras igualan con los portentosos Gigantes.

La enseña del Jaya, que a pesar de contar en el papel con un rodillo ofensivo que acarrean los “cuatro fantásticos”, Marcell Ozuna, Hanser Alberto, José Sirí y Kevin Gutiérrez (recién lesionado), ha caído “como meteorito” desde la cima que ostentaba con los Orientales, apenas un par de días previo a la pausa por el Juego de Leyendas.

Las integraciones esperadas

Los trompudos subsolanos aún no perfilan integraciones previas al round robin, mientras su gran cañón, Robinson Canó, salió de manera intempestiva sin fecha para regreso.

Las ocupantes del segundo, Águilas Cibaeñas, esperan las entradas en breve de Johan Camargo –recién firmado por los Filis de Filadelfia-, con Marcos Diplán ya en roster esperando actuar, y no se descarta en un apuro que adelanten el ingreso del fino bateador Santiago Espinal (Azulejos de Toronto). Y estaría “a un paso” el ingreso del zurdo súper potente Gregory Soto, estelar con Tigres de Detroit.

En los metilenos aguardan el debut de Nomar Mazara, de quien esperan algunos palos de resguardo en este tramo de infartos.

Los cacaotaleros nordestanos vienen de cortar una debacle (1-5), lo que podría acelerar la entrada anunciada de Ronald Guzmán y “azuzar” el ingreso del asentado ligamayorista Eloy Jiménez. Aunque ganaron (3-2) al Escogido previo a la pausa, apenas anotaron nueve vueltas (1.5 por partido) en su empinado peregrinaje.

El Escogido no espera novedades criollas que lo pueda librar de su penitencia actual, tras esfumarse la llegada del potente Franmil Reyes.

En cuanto a los Toros, Miguel Andújar (New York Yankees) estaría en el radar, mientras se pone a tono el jardinero Manuel Margot, titular de los Tampa Rays.

En todo este panorama inmediatista, los Escarlatas parecen tener un eslabón clave: jugarán seis de los diez cotejos en casa, su pretoriana fortaleza (10-5), a contrapelo de su desastre en la ruta (4-11). En la acera opuesta, los Gigantes llevarán el gran peso de jugar en el camino seis de sus restantes diez fechas.

En el panorama columbran unos vientos clasificatorios para Estrellas, Águilas, Tigres y Gigantes, aunque todo se defina en “foto finish” a la hora de ponerse las palomas. Leones y Toros parecen condenados al suplicio, por carencias ofensivas estructurales muy notorias.

Fuente Listín Diario

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