
El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, continúa articulando una agenda educativa con la innovación como un vector estratégico del sistema escolar.
En días recientes, el ministro ha asumido este compromiso en diversos escenarios nacionales e internacionales, reafirmando que toda transformación debe medirse por su impacto real en los aprendizajes y por su capacidad para fortalecer la carrera docente.
Desde su participación en el Congreso Internacional APRENDO, impulsado por EDUCA, hasta su intervención en el World Innovation Summit for Education (WISE) en Qatar, De Camps ha reiterado que la innovación con propósito no se somete a modas tecnológicas, sino a resultados verificables.
En APRENDO, subrayó que las herramientas solo tienen sentido cuando amplifican la enseñanza, fortalecen la práctica docente y ayudan a cerrar brechas de aprendizaje; una visión en línea con la hoja de ruta nacional que prioriza plataformas adaptativas, formación docente y decisiones basadas en evidencia.
Durante su agenda en WISE, donde se reunieron líderes globales para discutir el futuro de la educación y el rol transformador de la tecnología, el ministro presentó la visión dominicana sobre cómo traducir la inversión educativa en logros concretos.
Su presencia coincidió con paneles dedicados a la alfabetización fundamental, la integración ética de la IA y la innovación centrada en el ser humano, un marco coherente con la estrategia nacional.
Allí reiteró que el reto central del país ya no es solo invertir, sino garantizar que cada peso invertido se convierta en aprendizaje real.
Con una línea discursiva consistente, De Camps ha insistido en que la transformación educativa inicia con el fortalecimiento de las capacidades humanas: Docentes mejor preparados, con certificación progresiva y formación continua, centros educativos acompañados, donde la tecnología se integra con pertinencia y soporte adecuado, estudiantes con oportunidades reales para desarrollar habilidades para la vida, el trabajo y la ciudadanía.
Esta visión se refleja en la estrategia estructural para acelerar el aprendizaje fundamental, que prioriza soluciones tecnológicas basadas en evidencia, apoyo docente y acceso equitativo.

