POR GEOFF MULVIHILL

Minnesota, AP .-. Un niño de cinco años y su padre deben ser liberados el martes del centro de Texas donde se encuentran tras ser detenidos por agentes de inmigración en Minnesota, ordenó el sábado un juez federal en un fallo que criticó duramente el enfoque del gobierno del presidente Donald Trump para aplicar la ley.

Imágenes de Liam Conejo Ramos, con un gorro de conejo y una mochila de Spiderman, rodeado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), provocaron aún más indignación sobre la represión migratoria del gobierno de Trump en Minnesota.

El juez federal de distrito Fred Biery, con sede en San Antonio y designado por el expresidente demócrata Bill Clinton, dijo en su fallo que “el caso tiene su origen en la estrategia gubernamental mal concebida e incompetente de establecer cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si eso requiere traumatizar a niños”.

El mismo juez había dictaminado previamente que el niño y su padre no podían ser expulsados de Estados Unidos, al menos por ahora.

Liam y su padre, Adrian Conejo Arias, originario de Ecuador, fueron detenidos en el suburbio de Columbia Heights en Minneapolis el 20 de enero. Fueron trasladados a un centro de detención en Dilley, Texas.

Vecinos y funcionarios escolares señalan que los agentes federales de inmigración en Minnesota usaron al niño de preescolar como “cebo” al decirle que llamara a la puerta de su casa para que su madre respondiera.

El Departamento de Seguridad Nacional ha calificado esa descripción de los eventos como una “mentira absoluta”. Indicó que el padre huyó a pie y dejó al niño en un vehículo en marcha en su entrada.

De acuerdo con el gobierno, Arias ingresó sin autorización legal a Estados Unidos proveniente de Ecuador en diciembre de 2024.

El abogado de la familia señala que tiene una solicitud de asilo pendiente que le permite permanecer en el país.

Su detención generó una protesta en el centro de detención familiar de Texas y la visita de dos miembros demócratas del Congreso de Texas.

En su orden del sábado, Biery dijo: “también es aparente la ignorancia del gobierno sobre un documento histórico estadounidense llamado la Declaración de Independencia”, sugiriendo que las medidas del gobierno de Trump reflejan aquellas que el autor y futuro presidente Thomas Jefferson enumeró como quejas contra el rey Jorge de Inglaterra.

Entre ellas: “Ha enviado enjambres de agentes para hostigar a nuestro pueblo” y “Ha excitado insurrecciones internas entre nosotros”.

Biery también incluyó en su fallo una foto de Liam Conejo Ramos y referencias a dos líneas de la Biblia: “Jesús dijo: ‘Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos’”, y “Jesús lloró”.

No es el único juez federal que ha sido duro con el ICE recientemente. Un juez con sede en Minnesota y con una trayectoria conservadora describió a la agencia como un violador en serie de órdenes judiciales relacionadas con la represión.

Stephen Miller, el jefe de personal de la Casa Blanca para políticas, ha dicho que hay un objetivo de 3.000 arrestos de inmigrantes al día. Es esa cifra la que el juez pareció describir como una “cuota”.

Los portavoces del Departamento de Justicia y del Departamento de Seguridad Nacional no respondieron de momento a las solicitudes de comentarios.

El bufete de abogados de Jennifer Scarborough, que representa al niño y su familia, informó en un comunicado que estaba trabajando “para asegurar una reunión segura y oportuna”.

“Estamos complacidos de que la familia ahora pueda enfocarse en estar juntos y encontrar algo de paz después de esta experiencia traumática”, agregaron.

Durante la visita del miércoles de los congresistas de Texas Joaquin Castro y Jasmine Crockett, el niño dormía en los brazos de su padre, quien dijo que Liam estaba frecuentemente cansado y no comía bien en el centro de detención que alberga a unas 1.100 personas, según Castro.

Las familias detenidas reportan malas condiciones como gusanos en la comida, peleas por agua limpia y mala atención médica en el centro de detención desde su reapertura el año pasado.

En diciembre, un informe presentado por el ICE reconoció que retuvieron a unos 400 niños más tiempo del límite recomendado de 20 días.