POR TRÂN NGUYỄN

Las condiciones similares a una ventisca derivadas de un “ciclón bomba” azotaron partes de las Carolinas el sábado y generaron temperaturas gélidas a gran parte de la costa este de Estados Unidos, al tiempo que decenas de miles de hogares y negocios en Tennessee y Mississippi seguían sin electricidad tras ser afectados por una tormenta helada diferente la semana pasada.

Charlotte, Carolina del Norte, sufrió una de las nevadas más intensas en años, con caídas de aproximadamente 30 centímetros (un pie) o más en algunas zonas de la región.

Esto provocó un caos que duró varias horas en la carretera Interestatal 85, al noreste de la ciudad, luego que un accidente sin heridos dejara a decenas de camiones y otros vehículos varados hasta la noche, según la Patrulla Estatal de Caminos.

La agencia reportó haber contabilizado al menos 750 choques vehiculares, pero ninguna víctima mortal.

A medida que la nieve caía de forma constante durante todo el día, algunas personas salieron a pasear en trineo con sus familias y perros. Otros se quedaron en casa para evitar las peligrosas condiciones de viaje.

Se esperaba un marcado descenso de temperaturas el sábado por la noche.

Unas 240 millones de personas estaban bajo advertencias de clima frío y alertas de tormenta invernal, dijo Bob Oravec, meteorólogo principal del Servicio Meteorológico Nacional en College Park, Maryland.

Se registró una temperatura de hasta -33 grados Celsius (-27 Fahrenheit) en Virginia Occidental, y se esperaba que el frío glacial llegara al sur de Florida.

Algunas áreas no acostumbradas a las nevadas se preparan para la caída de varios centímetros (pulgadas) de nieve para el domingo.

Cientos de vuelos fueron cancelados o retrasados en los aeropuertos de Atlanta, Charlotte y Raleigh, Carolina del Norte, según FlightAware, una empresa de seguimiento y datos de vuelos.

Fuertes nevadas azotan las Carolinas

La nieve cubrió el vecindario de Lee Harrison, un agente de seguros en una ciudad fuera de Greenville, Carolina del Norte, y planeaba llevar a sus tres hijas a deslizarse en el patio trasero.

“No vamos a conducir a ningún lado”, dijo Harrison. “Es lo suficientemente espeso como para que no me sienta cómodo conduciendo con nuestra familia”.

Se pronosticaban temperaturas bajo cero y fuertes nevadas continuas hasta el domingo en las Carolinas, Virginia y el noreste de Georgia.

También se dijo que es posible que nieve desde Maryland hasta Maine.

Cindy Symonds, una profesora que vive cerca de Columbia, Carolina del Sur, dijo que su esposo abasteció “cada bocadillo conocido por la humanidad” en preparación.

Las tormentas en el área típicamente dejan sólo unos pocos centímetros (una o dos pulgadas), por lo que el plan ahora era evitar las carreteras.

“Es una aberración total para nosotros tener este tipo de nieve, que está cayendo consistentemente durante horas”, dijo Symonds.

En Myrtle Beach, Carolina del Sur —cuyo emblema oficial tiene un sol, palmeras y una gaviota— la nieve comenzó a acumularse por la noche, con la posibilidad de que caigan hasta 20 centímetros (8 pulgadas) durante la noche.

Sin equipos de remoción de nieve propios, las autoridades municipales trabajan con funcionarios del condado y del estado, dijo el alcalde Mark Kruea.

Muchos hogares y negocios siguen a oscuras

Más de 197.000 clientes estaban sin electricidad, principalmente en Mississippi y Tennessee, según el sitio web de seguimiento de cortes de energía poweroutage.us.

Amanda Linton, residente de Holly Springs, Mississippi, cerca de la frontera con Tennessee, y su familia de cinco han tratado de mantenerse ocupados y positivos durante el corte eléctrico de una semana.

Han estado atrapados en la casa durante días con sus perros, gallinas y patos, con las calles exteriores cubiertas por centímetros (pulgadas) de hielo.

Linton dijo que lograron comprar un generador antes de las tormentas.

“Sólo muchos juegos y lectura y realmente simplemente tratando de mantener el ánimo mío y de mi esposo para seguir positivos por nuestros hijos”, dijo Linton.

Alrededor de 48.000 clientes en y alrededor de Nashville, Tennessee, todavía esperaban que regresara la electricidad.
El Servicio Eléctrico de Nashville estimó que el 90% lo tendrá de vuelta para el martes, pero para algunos podría tardar hasta el próximo fin de semana —dos semanas después de la tormenta de hielo.

El gobernador de Tennessee, Bill Lee, dijo que compartió “fuertes preocupaciones” con la dirección de la empresa de servicios públicos, que ha defendido su respuesta y dijo que la tormenta no tenía precedentes.

Las autoridades de Mississippi indicaron que la enorme tormenta invernal fue la peor en el estado desde 1994. Se abrieron alrededor de 80 refugios y efectivos de la Guardia Nacional repartieron suministros en camiones y helicópteros.

Peligrosamente frío

En Georgia, Dolla Johnson, de 65 años, que no tiene hogar, durmió en un centro de calentamiento.

“Si no hubiera estado aquí, estaría durmiendo afuera”, dijo Johnson. “No hay otro lugar a donde ir. Los puentes no son seguros. Todo se está congelando”.

Los expertos advirtieron sobre el riesgo de hipotermia y congelación.

Más de 100 personas han muerto desde Texas hasta Nueva Jersey, aproximadamente la mitad de ellas en Tennessee, Mississippi y Luisiana.

Al tiempo que algunos decesos se han atribuido a la hipotermia, se sospecha que otros están relacionados con la exposición al monóxido de carbono. Las autoridades no han ofrecido detalles concretos sobre algunas de las muertes.

Las autoridades cerraron un tramo de casi 21 kilómetros (13 millas) de una carretera principal en los Outer Banks de Carolina del Norte, citando condiciones deterioradas y poca visibilidad.

A través de las redes sociales, el Departamento de Transporte del estado advirtió sobre un probable “desbordamiento del océano” e instó a las personas a quedarse en casa.