
Por Tito Olivo
El mercado global atraviesa una fase de reacomodo entre activos refugio y energía, en un momento donde el oro cotiza en torno a los 4,916 dólares la onza, intentando recuperar la barrera psicológica de los 5,000 dólares, pero enfrentando una resistencia técnica fuerte cerca de los 4,936.
Este nivel se ha convertido en un punto de fricción clave entre compradores que buscan reanudar la tendencia alcista y vendedores que aprovechan para tomar beneficios.
Desde mi perspectiva, no estamos ante un cambio estructural bajista del oro, sino frente a una corrección técnica intensa dentro de una tendencia de fondo que sigue siendo alcista.
La reciente caída responde a una combinación de toma de ganancias, fortalecimiento coyuntural del dólar y ajustes en posiciones especulativas, pero los fundamentos que sostienen el oro como activo estratégico permanecen intactos: incertidumbre geopolítica, deuda global elevada, compras sostenidas de bancos centrales y erosión del poder adquisitivo de las monedas fiat.
Lectura técnica clave del oro
El nivel de 4,880–4,900 actúa como zona de soporte relevante, mientras que la resistencia en 4,936 y la barrera psicológica de 5,000 definen el campo de batalla inmediato.
Si el oro logra consolidar por encima de esa resistencia, el mercado podría retomar un impulso alcista de corto y mediano plazo. De lo contrario, podríamos ver más volatilidad antes de un nuevo intento de ruptura.
En términos estratégicos, interpreto esta fase como una zona de acumulación selectiva para inversionistas de mediano plazo y una oportunidad táctica para traders que saben capitalizar la volatilidad.
Petróleo en retroceso: alivio energético en un entorno global frágil
En paralelo, los precios del crudo muestran debilidad. El Brent ronda los 66.37 dólares por barril, mientras el WTI se mueve en torno a los 62.20 dólares.
Este retroceso responde a una combinación de menores tensiones geopolíticas inmediatas, oferta relativamente holgada y expectativas de desaceleración moderada en la demanda global.
Aunque el petróleo sigue siendo vulnerable a repuntes abruptos si surge un choque geopolítico mayor, el escenario actual apunta a un respiro temporal en los costos energéticos, lo que tiene implicaciones directas para economías importadoras netas.
República Dominicana: oro fuerte y energía más barata, una ventaja geoeconómica
Aquí es donde la lectura estratégica se vuelve especialmente interesante para la economía dominicana. La República Dominicana es exportadora relevante de oro e importadora neta de energía, lo que convierte la coyuntura actual en una combinación potencialmente favorable.
Por un lado, un oro en niveles elevados, incluso tras la corrección, fortalece:
Los ingresos por exportaciones
La balanza comercial
La recaudación fiscal
La posición externa del país
Por otro lado, un petróleo más barato reduce:
La presión sobre la factura energética
La inflación interna
Los costos de producción
La vulnerabilidad macroeconómica ante shocks externos
Desde una óptica geoeconómica, esto representa una ventana de oportunidad que el país puede aprovechar para fortalecer reservas, estabilizar precios internos y ganar margen fiscal para inversión productiva.
Conclusión estratégica: entre corrección, oportunidad y visión de largo plazo
Mi lectura es clara: El oro no está perdiendo relevancia, está respirando tras una subida intensa. La tendencia estructural sigue favoreciendo al metal, mientras que el retroceso del petróleo abre un espacio de alivio para economías importadoras como la dominicana.
En este contexto, la clave no es reaccionar con miedo a la volatilidad, sino interpretarla como una herramienta estratégica, tanto para inversionistas como para responsables de política económica.
El equilibrio entre oro fuerte y energía más barata no solo define una coyuntura de mercado, sino una oportunidad geoeconómica que la República Dominicana puede convertir en ventaja competitiva si actúa con visión y disciplina.
El oro cotiza alrededor de los 4,916 dólares la onza, moviéndose en una zona de alta fricción técnica, donde el mercado intenta recuperar la barrera psicológica de los 5,000 dólares, pero enfrenta resistencia fuerte en torno a los 4,936.
Este nivel se ha convertido en un punto decisivo entre continuidad alcista y consolidación prolongada.
Desde mi lectura estratégica, el oro no está perdiendo fortaleza estructural, sino atravesando una fase de digestión tras una subida agresiva, marcada por toma de beneficios, ajustes de posiciones institucionales y movimientos tácticos del capital especulativo.
Proyección de Corto Plazo: Volatilidad con Sesgo Alcista
En el corto plazo, el oro podría mantenerse en un rango de consolidación entre 4,880 y 4,980, con intentos repetidos de ruptura sobre los 5,000.
Escenarios probables: Ruptura alcista: Superar 4,936–5,000 abre espacio hacia 5,080–5,200
Rechazo técnico: Pérdida de 4,880 podría llevar a una corrección hacia 4,780–4,820
Escenario base: lateralidad volátil antes de un movimiento direccional fuerte
En términos de trading, este es un entorno para operaciones tácticas, gestión estricta del riesgo y toma parcial de beneficios, más que para posiciones impulsivas.
Proyección de Mediano Plazo: Tendencia Estructural Alcista
En el mediano plazo, la estructura del mercado sigue favoreciendo un oro más fuerte, respaldado por factores de fondo:
Compras sostenidas de bancos centrales
Aumento de la deuda global
Riesgos geopolíticos persistentes
Debilitamiento estructural de las monedas fiat
Búsqueda de refugio frente a shocks financieros
Bajo este escenario, mi proyección ubica al oro en un rango potencial de 5,400 a 5,900 dólares en los próximos meses, con extensiones mayores si se intensifican las tensiones globales o se acelera la expansión monetaria.
Lectura Estratégica Personal
Mi visión es clara: El oro sigue siendo un activo estratégico de protección patrimonial y de posicionamiento macro, no un simple instrumento especulativo.
Las correcciones actuales no deben interpretarse como debilidad definitiva, sino como ventanas de reposicionamiento inteligente, especialmente para quienes entienden la diferencia entre ruido de corto plazo y tendencia estructural de fondo.
Conclusión: Paciencia, Disciplina y Lectura de Ciclo
El mercado del oro se encuentra en un momento decisivo.
La volatilidad seguirá siendo alta, pero la tendencia principal aún favorece escenarios alcistas.
La clave, como siempre, no es predecir cada movimiento, sino gestionar el riesgo, respetar la estructura del mercado y posicionarse con visión estratégica.

