
POR MARIA SHERMAN
El sol estaba bajo cuando Bad Bunny emergió en los campos de caña de azúcar de Puerto Rico durante su espectáculo de medio tiempo, rodeado de jíbaros con pavas (campesinos con sombreros de paja tradicionales), viejitos jugando dominó y un puesto de piragua (raspado de hielo), símbolos innegables de Puerto Rico.
Desde una pequeña isla caribeña con una historia colonial complicada, hacia el mundo:
El artista, cuyo nombre de pila es Benito Antonio Martínez Ocasio, llevó la cultura puertorriqueña al Levi’s Stadium en Santa Clara, California, para su espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 en lo que desde un principio prometía ser un momento histórico para los latinos.
Comenzó con sus grandes éxitos de reggaetón, “Tití me preguntó” pasando a “Yo perreo sola”, mientras reaparecía en la cima de la casita de su residencia puertorriqueña.Cardi B, Jessica Alba, Pedro Pascal, Karol G, Young Miko, Ronald Acuña Jr., Alix Earle y Dave Grutman fueron invitados a su pari de marquesina, una fiesta en casa.
Luego atravesó el techo de la casita, sonó por un momento “Gasolina” de Daddy Yankee, claramente una celebración de los artistas puertorriqueños que allanaron el camino para que su trap se hiciera global.
Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio,” se presentó ante la multitud en español.
“Y si hoy estoy aquí en el Super Bowl 60 es porque nunca, nunca dejé de creer en mí y tú también deberías de creer en ti, vales más de lo que piensas”.
Las cuerdas de su canción “Monaco” sonaron y luego, una sorpresa: Lady Gaga emergió en una boda, cantando su parte de “Die with a Smile,” su colaboración con Bruno Mars, acompañada por una banda de salsa. Su vestido tenía un detalle de maga, la flor nacional de Puerto Rico.
Mientras actuaban, la pareja se casó y Benito fue uno de los testigos y firmó su certificado.
También le dio tiempo a Bad Bunny para un cambio de vestuario, lució un traje blanco como un salsero clásico, para “Baile Inolvidable” y “NuevaYol,” con un escenario de fiesta de barrio donde brindó con Toñita, dueña de uno de los últimos clubes sociales puertorriqueños en la ciudad de Nueva York, el Caribbean Social Club de Brooklyn.
Ricky Martin, uno de los más grandes artistas de Puerto Rico, interpretó “Lo que le pasó a Hawaii,” un grito de guerra por la autonomía cultural de Puerto Rico en una era de neocolonialismo.
Se sentó en una silla de plástico frente a un platanar; una escena tomada de la portada del álbum de Bad Bunny de 2025 “Debí tirar más fotos”.
Detrás de Martin, jíbaros con pavas treparon postes de luz que explotaron, simbólicos de los frecuentes apagones y la fallida red eléctrica de Puerto Rico.
Esto dio paso a una emotiva interpretación de “El apagón” de 2022, en referencia al huracán María, sus secuelas y la continua ira y frustración por los persistentes y crónicos cortes de energía.
Bad Bunny sostuvo una bandera de Puerto Rico en rojo, blanco y azul celeste, reflejo del movimiento independentista puertorriqueño.
Durante unos 13 minutos, en el espectáculo de medio tiempo patrocinado por Apple Music y Roc Nation, todas las miradas en el campo, y alrededor del mundo, estaban en Benito.

