El secretario describió la hazaña como “un éxito” que respondió al “interés nacional” estadounidense.

Washington, RT.-. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió este domingo el ataque militar de Washington contra territorio venezolano del pasado 3 de enero, si bien reconoce que, aunque “muchos países no estuvieron de acuerdo”, la acción respondió al “interés nacional” estadounidense.

“A muchos países no les gustó lo que hicimos en Venezuela. No pasa nada. Era por el interés nacional”, dijo en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro eslovaco, Robert Fico.

Asimismo, agregó que las discrepancias entre Estados “no impiden seguir siendo amigos, socios ni cooperar”.

Según Rubio, incluso aliados muy cercanos expresaron críticas, algo que consideró normal en las relaciones internacionales. “Los países expresan su opinión constantemente. Tenemos aliados muy cercanos a los que no les gustó lo que hicimos al respecto”, explicó.

El secretario describió la agresión como “un éxito”, si bien reconoció que “queda mucho por hacer”, y aseguró que “todos pueden estar de acuerdo en que Venezuela tiene una oportunidad de un nuevo futuro”.

Agresión a Venezuela

El pasado 3 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó una ofensiva militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira.

La operación concluyó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York.

Los lugares atacados fueron principalmente de interés militar, aunque también se alcanzaron zonas urbanas y hubo víctimas civiles.

Caracas calificó las acciones de Washington como una “gravísima agresión militar” y advirtió que el objetivo de los ataques “no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación.

Asimismo, muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa dijo que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa.

Además, Trump y otros altos cargos de su Gobierno se han arrogado el control unilateral de la industria petrolera venezolana por tiempo “indefinido”, tras aseverar que solo Washington autorizará las ventas de crudo procedentes del país suramericano.