
Por Abdias Estrella
Residentes del municipio de San Antonio de Guerra, en Santo Domingo, elevaron un enérgico llamado a las autoridades nacionales ante el estado de peligrosidad que presenta la entrada principal de esta demarcación.
La falta de infraestructura básica ha convertido este punto en un foco crítico de accidentes, afectando la tranquilidad de miles de familias que transitan por la zona diariamente.

En una solicitud dirigida al director general del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), Ing. Milton Morrison, los comunitarios urgieron la instalación inmediata de señalizaciones horizontales y verticales.
Asimismo, enfatizaron la necesidad de colocar un sistema de semáforos funcional que permita regular el flujo vehicular y reducir el caos que se genera en las horas pico.
De manera simultánea, los habitantes de Guerra hicieron un llamado directo a la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (EDEESTE) para que proceda con la iluminación total de la intersección.
Según explican, la oscuridad predominante durante la noche representa un peligro latente, facilitando tanto accidentes de tránsito como situaciones de inseguridad ciudadana para quienes deben esperar transporte en la zona.

La preocupación de la comunidad se extiende también hacia el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). En este sentido, solicitaron al ministro Eduardo Estrella la planificación y construcción de un puente peatonal que permita el cruce seguro de los residentes, evitando que sigan exponiendo sus vidas al intentar atravesar la vía entre vehículos de alta velocidad.
Los portavoces de la comunidad señalaron que la ausencia de este paso peatonal ha sido la causa de tragedias lamentables.
“Muchas personas valiosas han perdido la vida en este tramo intentando cruzar de un lado a otro. No podemos permitir que el número de víctimas siga aumentando por la falta de una estructura que es, a todas luces, una necesidad básica”, afirmaron con preocupación.
La entrada de San Antonio de Guerra se ha transformado en un punto de alto riesgo tanto para transeúntes como para choferes y conductores privados.

La combinación de falta de luz, ausencia de semáforos y la carencia de un paso elevado crea un escenario de vulnerabilidad extrema que mantiene en vilo a los trabajadores y estudiantes que se desplazan por este sector.
Finalmente, los munícipes reiteraron que esperan una respuesta rápida y coordinada entre el INTRANT, EDEESTE y Obras Públicas.
Advirtieron que la seguridad vial no es un lujo, sino un derecho que debe ser garantizado para evitar que más familias dominicanas sigan perdiendo a sus seres queridos en las carreteras del país.

