Según fuentes, el mandatario estadounidense considera que su país debe enfocarse en otros objetivos o la ofensiva contra Teherán se extenderá más allá de lo previsto.

Washington – El presidente de EE.UU., Donald Trump, reveló a sus aliados que está dispuesto a dar por concluida la agresión contra Irán incluso si el estrecho de Ormuz permanece parcialmente cerrado, informa The Washington Post, citando a fuentes.

El estrecho de Ormuz, la verdadera ‘arma’ de Irán

Según las fuentes, durante los últimos días, el mandatario estadounidense y sus asesores concluyeron que una misión para abrirse paso por el estrecho extendería el conflicto más allá de su cronograma de 4 a 6 semanas.

Por lo anterior, Trump decidió que EE.UU. debe enfocarse en lograr sus principales objetivos: paralizar a la Armada de Irán, acabar con sus arsenales de misiles y poner fin a las hostilidades actuales, a la vez que presiona diplomáticamente a Teherán para reanudar el libre flujo de comercio.

Si la estrategia falla, Washington presionaría a sus aliados en Europa y el golfo Pérsico para que tomen la iniciativa en la reapertura del paso.

Asimismo, las fuentes afirman que el inquilino de la Casa Blanca también cuenta con opciones militares sobre las cuales podría tomar una decisión, pero “no son su prioridad inmediata”.

Cerrado para buques enemigos

Tras la agresión estadounidense-israelí, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el de Omán, y anunció que no saldría de la región “ni una sola gota de petróleo” por mar, lo que disparó los precios de los combustibles.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica reiteró el pasado 11 de marzo que los barcos de EE.UU. y de sus socios no pueden atravesar el estrecho.

Trump propuso crear una coalición naval para escoltar buques a través de esa vía.

Sin embargo, varios de los países invitados —entre ellos, los aliados de EE.UU. dentro de la OTAN— descartaron el envío de fuerzas militares a la zona del conflicto.

Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseveró que el paso sigue abierto y que solo está cerrado para los buques de los países enemigos.

“A algunos países que consideramos amigos, les hemos permitido el paso por el estrecho de Ormuz; hemos permitido el paso a China, Rusia, la India, Irak y Pakistán”, aseveró el canciller.

Según explicó, no hay razón para permitir que sus enemigos transiten por la zona.