La República Dominicana se viste de gala este 5 de abril al conmemorar el centenario de la llegada de la radio al país, un medio de comunicación que ha sido el alma y la voz de la nación durante un siglo.

Desde sus primeras transmisiones experimentales hasta la era digital, la radio ha evolucionado como el canal de información más cercano y persistente en el corazón de los dominicanos.

Este hito histórico encuentra sus raíces en la visión de Frank Hatton Guerrero, quien es reconocido como el pionero y fundador de la radio en la República Dominicana.

Gracias a su ingenio y determinación, Hatton instaló en 1926 la estación HIH, marcando formalmente el inicio de una industria que transformaría para siempre la manera en que el pueblo dominicano se comunica, se informa y se entretiene.

Durante estos 100 años, la radio ha servido como un pilar fundamental para la democracia y la libertad de expresión.
Ha sido el medio por excelencia para la difusión de noticias en tiempo real, superando barreras geográficas y sociales, llegando incluso a los rincones más remotos del país donde otros medios no lograban penetrar, consolidándose como una herramienta de servicio público invaluable.

El legado de Frank Hatton dio paso a una generación de locutores, técnicos y creativos que han dado forma a la identidad cultural del país.

Desde las radionovelas de antaño hasta los modernos programas de panel y música urbana, la radio dominicana ha sabido adaptarse a los cambios tecnológicos, manteniendo su relevancia frente a la televisión y, más recientemente, frente al auge de las redes sociales.

En el marco de esta celebración, diversos sectores de la sociedad civil y gremios de la comunicación resaltan la importancia de la radio en el desarrollo educativo y social del país.

Este centenario no solo es un recordatorio de los logros pasados, sino un reconocimiento a la resiliencia de un medio que ha sabido reinventarse a través del streaming y los podcasts sin perder su esencia original de inmediatez.

La radio dominicana también ha sido el escenario principal para el crecimiento de nuestra música, catapultando géneros como el merengue y la bachata a niveles internacionales.

La labor de las emisoras locales ha sido determinante para que el ritmo nacional se mantenga vivo, convirtiendo a los locutores en figuras familiares que acompañan diariamente a los ciudadanos en sus hogares, oficinas y vehículos.

Al cumplirse hoy un siglo de aquel primer sonido emitido por Frank Hatton, la nación celebra la vigencia de un medio que no conoce el silencio.

Con una mirada hacia el futuro, la radio dominicana reafirma su compromiso con la verdad, la ética y la compañía constante, asegurando que, a pesar de los avances tecnológicos, su frecuencia seguirá latiendo con la misma fuerza por muchos años más.