
POR THE ASSOCIATED PRESS
Un ataque con drones ucranianos provocó un incendio en otra terminal petrolera rusa durante la noche, informaron el sábado funcionarios locales de la región rusa de Krasnodar, en lo que parecía ser el último ataque contra la vital industria petrolera de Moscú.
Las autoridades de la ciudad de Novorossiysk apuntaron que la caída de restos de un dron desató un incendio en una terminal petrolera, que dejó dos heridos, pero no identificó la instalación.
El medio ruso Astra señaló que drones ucranianos alcanzaron la terminal y depósito petrolero de Sheskharis, el punto final de los principales oleoductos en la región de Transneft, la empresa estatal rusa que controla la red de ductos.
Imágenes publicadas por Astra parecían mostrar humo elevándose sobre la terminal, pero no pudieron verificarse. Ucrania no realizó comentarios sobre el operativo.
Ucrania ha ampliado sus capacidades de ataque a medio y largo alcance, desplegando tecnología de drones y misiles desarrollados en el país para combatir la invasión rusa, que comenzó en febrero de 2022.
Los ataques contra activos petroleros rusos, que desempeñan un papel clave en la financiación de la campaña, se han convertido en incidentes casi diarios.
Por otra parte, el número de muertos en un ataque con drones ucranianos contra una residencia universitaria en la madrugada del viernes en Starobilsk, una ciudad de la región ucraniana de Luhansk ocupada por Rusia, aumentó a 12, informaron funcionarios nombrados por el Kremlin.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, denunció el viernes el ataque contra la residencia como un “delito” y ordenó al ejército que presentara sus propuestas de represalia.
Afirmó que no había instalaciones militares ni de las fuerzas del orden cerca de la universidad.
En una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el ataque, celebrada a petición de Rusia, el embajador de Ucrania, Melnyk Andrii negó las acusaciones de crímenes de guerra formuladas por su homólogo ruso, calificándolas de “puro espectáculo de propaganda”, y afirmó que las operaciones del 22 de mayo “apuntaron exclusivamente a la maquinaria de guerra rusa”.

