
POR FARNOUSH AMIRI, MATTHEW LEE and BEN FINLEY
WASHINGTON (AP) — El secretario de Estado Marco Rubio afirma que se siente optimista sobre la posibilidad de reanudar las conversaciones nucleares con Irán, pese a que un frágil alto el fuego en la guerra parece cada vez más en duda.
Rubio les dijo a los legisladores el martes, en su primera comparecencia pública desde que comenzó la guerra con Irán, que los iraníes han aceptado negociar puntos nucleares que antes no estaban dispuestos a abordar, pero no ofreció una evaluación sobre lo que esas conversaciones podrían producir.
“Han aceptado negociar aspectos de su programa nuclear que hace apenas un mes, hace apenas un año, se negaban siquiera a mencionar”, aseguró Rubio a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. No dio más detalles, pero añadió que eso “no es una garantía de que, en última instancia, conduzca a un acuerdo que sea aceptable” y que estas negociaciones se han visto dificultadas por la inestabilidad del liderazgo iraní.
Su optimismo choca con informes pesimistas de dos agencias de noticias iraníes semioficiales de que Irán dejó de comunicarse con los mediadores después de que Israel amenazó con bombardear Beirut mientras combate a Hezbollah, la milicia libanesa respaldada por Irán.
Los demócratas critican el enfoque de Trump hacia Irán, y Rubio lo defiende
El testimonio de Rubio, de amplio alcance y que abarcó Oriente Medio, África, América Latina, Asia y más allá, fue recibido con feroces objeciones de los demócratas.
El senador Chris Van Hollen, demócrata por Maryland, arremetió contra Rubio y el presidente Donald Trump por acciones tomadas respecto a recortes de ayuda exterior e intervención extranjera.
Van Hollen apuntó específicamente a la decisión de Estados Unidos e Israel de atacar a Irán, acusando al presidente republicano de entrar en la guerra en nombre de Israel.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu “dijo que esperó 40 años para hacer esto”, señaló Van Hollen.
“Resulta que finalmente encontró a un presidente que era lo suficientemente estúpido e imprudente como para unirse a él. Seamos sinceros, señor secretario, la política exterior de Trump se ha convertido en un incendio de basurero”.
El testimonio de Rubio, que tuvo lugar mientras Israel y Líbano iniciaban una nueva ronda de conversaciones políticas en el Departamento de Estado con la situación entre Israel y Hezbollah aún incierta, no ofreció respuestas definitivas sobre ninguna de las principales preguntas del día.
Declaró que Irán no tiene garantizado un pago masivo por reabrir el estrecho de Ormuz, la vía marítima crucial para los envíos mundiales de petróleo, y que tendría que comprometerse a más concesiones sobre su programa nuclear para obtener un alivio significativo de sanciones.
“Cuanto más den, más obtendrían ”, dijo, y más tarde añadió: “No lo van a obtener como un bono por firmar”.
Rubio también dijo que hay indicios de que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, está tomando una parte importante en las discusiones pese a que no se le ha visto públicamente desde que comenzó la guerra.
“Creo que hay indicios por ahí de que está participando cada vez más a algún nivel, aunque todas sus comunicaciones han sido por escrito y a través de intermediarios”, indicó el secretario.
Senadores cuestionan a Rubio sobre los ataques a embarcaciones
Sobre otros temas, Rubio desestimó los cuestionamientos sobre la legalidad de los ataques del Pentágono contra decenas de embarcaciones presuntamente dedicadas al contrabando de drogas en aguas del Caribe y el Pacífico oriental, que han matado a más de 200 personas desde principios de septiembre.
El senador demócrata Tim Kaine, de Virginia, dijo que los criterios de selección del ejército para esos ataques no incluyen que haya drogas presentes en la embarcación. Lo calificó de “extraño”, pero dijo que no podía compartir mucho más porque los criterios son clasificados.
Rubio replicó, diciendo que cada operativo cuenta con un oficial legal que determina si un ataque es legal. También dijo que el ejército de Estados Unidos se ha “retirado de ataques” múltiples veces porque no cumplían con los criterios de selección.
El gobierno de Trump dice que Estados Unidos está en guerra con los cárteles de la droga, mientras muchos demócratas han cuestionado la legalidad y la efectividad de dichos ataques.
El exsenador republicano enfrenta una segunda audiencia en el Congreso el martes y un par más el miércoles sobre la solicitud anual de presupuesto del Departamento de Estado, aunque las preguntas se han centrado mayormente en los principales temas de política exterior.
Sobre la venta de armas a Taiwán, rechazado por China
Rubio reconoció que el gobierno de Trump está retrasando una nueva posible venta de armas a Taiwán por 14.000 millones de dólares, pero dijo que sigue bajo consideración y no será cancelada.
Señaló que Estados Unidos vendió armas a Taiwán en diciembre por un valor de 11.000 millones de dólares.
Agregó que el acuerdo no está bajo revisión por presión de China, aunque dijo que los chinos plantean el tema en discusiones con Estados Unidos. Trump también lo ha descrito como una gran ficha de negociación.
“Están hablando constantemente sobre la venta de armas a Taiwán, pero eso de ninguna manera es lo que está frenando nuestra toma de decisiones o la toma de decisiones de la Casa Blanca” , dijo Rubio. “Es algo sobre lo que el presidente tendrá que decidir el momento de cuándo y cómo se ejecuta” .
Rubio enfrenta a manifestantes por Cuba
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, también probablemente será interrogado sobre la conducta escalatoria del gobierno de Trump hacia Cuba, ya que Trump ha insinuado que el pequeño país insular podría ser el próximo objetivo de Estados Unidos después de que concluyan las operaciones en Irán.
Enfrentó cánticos de manifestantes que le pedían “deja de matar cubanos” cuando entró a una sala de reuniones informativas del Senado. Los manifestantes fueron retirados rápidamente del recinto. Sus cánticos también incluían: “¡Dejen vivir a Cuba!”.
Rubio defendió el enfoque del gobierno hacia Cuba y dijo que seguirá centrado en cambiar las políticas del gobierno cubano.
“Realmente no creo que este sistema sea capaz de reformarse a menos que nuevas personas tomen el control o se imponga una nueva mentalidad”, señaló.
Pese a una serie de reuniones entre funcionarios de Estados Unidos y Cuba, Trump y Rubio han renovado las amenazas contra el gobierno de la isla, que adquieren mayor peso después de que el gobierno anunció cargos penales contra el expresidente Raúl Castro.
A lo largo de su carrera en el Congreso y ahora como principal diplomático estadounidense, Rubio ha sostenido que Cuba es una amenaza para la seguridad nacional por sus vínculos con adversarios de Estados Unidos y que Trump está decidido a abordarla.
Amiri informó desde Nueva York.

