Por WYATTE GRANTHAM-PHILIPS

NUEVA YORK (AP) — Un juez federal ordenó el lunes a Paramount y Warner Bros. Discovery que detengan su fusión de 81.000 millones de dólares durante al menos dos semanas, lo que permitirá a los estados que impugnan el acuerdo tener más tiempo para que su caso se resuelva en los tribunales.

Doce estados, encabezados por California, demandaron la semana pasada para bloquear la compra de Warner por parte de Paramount, alegando que dicha combinación “extinguiría la competencia” en Hollywood y reduciría las opciones para los consumidores, en particular para los cinéfilos y los clientes de cable en todo Estados Unidos.

Los fiscales estatales instaron a Warner y Paramount a no cerrar la transacción hasta que un tribunal tuviera tiempo de evaluar completamente sus argumentos.

Ante la negativa de las compañías, solicitaron una orden de restricción temporal, la cual fue concedida el lunes por la jueza de distrito Araceli Martínez-Olguín. Esto abre la puerta a una posible medida cautelar preliminar que los estados también buscan para bloquear el acuerdo.

“Esta es una victoria crucial en nuestro caso para garantizar que esta megacombinación nunca vea la luz”, declaró el lunes el fiscal general de California, Rob Bonta, en un comunicado.

“La historia demuestra lo que sucede cuando unas pocas personas tienen un gran poder sobre mercados fundamentales para la vida de los estadounidenses: menos oportunidades para más personas, peores productos y servicios para todos”.

Una alianza entre Warner y Paramount reuniría a dos de los cinco últimos estudios tradicionales de Hollywood, además de numerosas cadenas de televisión, títulos que llenan las plataformas de streaming y medios de comunicación.

HBO Max de Warner, títulos populares como “Harry Potter” e incluso CNN estarían bajo el mismo paraguas que CBS, propiedad de Paramount, películas como “Top Gun” y el servicio de streaming Paramount+.

Paramount, que fue adquirida por Skydance el año pasado, ha prometido defender enérgicamente su adquisición y destaca las aprobaciones regulatorias que el acuerdo ha recibido en otros ámbitos, incluida la administración del presidente Donald Trump el mes pasado.

El lunes, Paramount afirmó que los argumentos antimonopolio de los estados “carecen de fundamento” y “no tienen base en las realidades del mercado actual”, y sostuvo que su fusión con Warner beneficiará tanto a consumidores como a trabajadores.

El calendario para los próximos pasos también coincide con las solicitudes previas de la compañía.

El acuerdo queda suspendido durante al menos dos semanas.

La orden de restricción temporal otorgada el lunes detiene el avance del acuerdo durante al menos 14 días, aunque la suspensión podría extenderse hasta 28 días. El tribunal ha fijado el 3 de agosto como fecha para la audiencia sobre la solicitud de medida cautelar preliminar de los estados, pero dicha fecha también podría posponerse.

El tiempo corre. Antes de la decisión del lunes, las empresas propusieron concluir la audiencia preliminar sobre la medida cautelar a finales de agosto, dejando tiempo para presentar una posible apelación antes del 30 de septiembre, fecha que Paramount tiene muy presente porque se ha comprometido a pagar a los accionistas una compensación adicional por demora de aproximadamente 7 millones de dólares diarios si el acuerdo no se cierra para entonces.

Pero los estados calificaron ese cronograma de sin precedentes e injusto. Sostienen que los pagos que Paramount podría tener que realizar después del 30 de septiembre eran el riesgo de una decisión tomada por la propia compañía, y argumentaron en una audiencia celebrada el viernes que comenzar el juicio en abril de 2027 daría tiempo suficiente para la recopilación de pruebas y la presentación de evidencias adecuadas.

Incluyendo miles de millones de dólares en deuda, la propuesta de compra de Warner por parte de Paramount está valorada actualmente en casi 111.000 millones de dólares, según las acciones en circulación.

Lo que los estados están desafiando

Paramount ha señalado repetidamente el creciente alcance de las empresas tecnológicas y de streaming en la industria del entretenimiento, y argumenta que la fusión con Warner le ayudaría especialmente a competir con rivales más grandes como Netflix.

La semana pasada, afirmó que la impugnación de los estados ayudaría a proteger a Netflix y a otras empresas “que han perjudicado el mercado de la exhibición cinematográfica” de una competencia significativa.

La demanda de los estados no se centra en el streaming. Alega que una fusión entre Paramount y Warner viola la ley federal antimonopolio debido al alcance combinado que tendrían las compañías en tres mercados: la distribución cinematográfica en salas, los estrenos en cines de grandes éxitos de taquilla y la concesión de licencias para canales de cable básicos.

En su demanda, afirman que la fusión entre Paramount y Warner podría controlar casi un tercio del mercado de distribución cinematográfica en salas, así como la programación básica de televisión por cable.

Los estados argumentaron que esto crearía un “gigante mediático” con el poder suficiente para aumentar los precios para los consumidores y amenazar los salarios de los trabajadores, al tiempo que reduciría la producción y la calidad del contenido.

En lo que respecta a los estrenos en salas de cine, los abogados de Paramount han señalado una creciente lista de éxitos de taquilla de estudios que no pertenecen a los cinco grandes de Hollywood, como A24 y MGM de Amazon.

Los estados sostienen que los estudios tradicionales —que además de Warner y Paramount incluyen a Disney, Universal y Sony— aún representan la gran mayoría del mercado.

Además de California, entre los estados que impugnan el acuerdo se encuentran Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington.

Otras autorizaciones regulatorias

Fuera de Estados Unidos, Paramount ha presumido de haber recibido la aprobación de los reguladores en países como China, Canadá y Australia. Sin embargo, también se están llevando a cabo revisiones regulatorias en la Unión Europea y el Reino Unido, país que, por separado, ha sugerido que podría intervenir.

Mientras tanto, el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos ha presentado su propia demanda para bloquear la fusión.

Además, Paramount se enfrenta a otras batallas legales, entre ellas la de un accionista que acusa al director ejecutivo David Ellison y a su padre Larry Ellison (quien está aportando decenas de miles de millones de dólares para respaldar el acuerdo para la empresa de su hijo) de prometer “beneficios privados e ilegales” a Trump para que se concretara la fusión.

Paramount ha desestimado repetidamente dichas acusaciones, y el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha sostenido que su investigación no fue política.

Sin embargo, la política ha sido un factor determinante en la búsqueda de Warner por parte de Paramount.

Más allá de la relación de Trump con la familia Ellison, los críticos del acuerdo también destacan lo que la nueva propiedad podría significar para activos de Warner como CNN, una cadena que desde hace tiempo ha sido objeto de la ira del presidente republicano, especialmente a la luz de la inestabilidad editorial en CBS, propiedad de Paramount, desde la adquisición por parte de Skydance.

El contraste entre la queja de los 12 estados, presentada por todos los fiscales generales demócratas, y la aprobación del gobierno federal no hace sino subrayar aún más todo esto.

“Se trata de una fusión política. Es el resultado de la injerencia del presidente en los asuntos de la empresa privada”, declaró la fiscal general de Nueva York, Letitia James, en un seminario web sobre el caso de los estados la semana pasada.

Afirmó que los estados ya habían logrado impugnar con éxito a la administración Trump en el pasado y que “aún no hemos terminado”.