
SANTO DOMINGO. — Una intensa controversia legal y familiar captó la atención judicial en la capital dominicana este jueves 30 de julio.
La Tercera Sala de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional conoció la audiencia presencial correspondiente al expediente No. 2025-0338756, relacionado con una demanda interpuesta por el señor Ramón Báez Almonte contra sus hermanos Francis Josefina Báez Álvarez, Emma Marina Ramona Báez Batlle y Rafael Arturo Báez Álvarez.
El proceso judicial, que busca frenar lo que el demandante califica como “atropellos legales e inmorales” tras el fallecimiento de su progenitor, gira en torno al patrimonio y honor del recordado Dr. José Ramón Báez Acosta, eminente médico, filántropo, científico creador de cientos de formulaciones registradas en el país y exalcalde de la ciudad de Santo Domingo.
La audiencia, fijada en el rol de las 9:00 a. m., fue aplazada por el tribunal para el próximo 5 de noviembre de 2026, a las 9:00 de la mañana, a los fines de ordenar la comparecencia personal de los tres hermanos demandados, quienes en esta sesión inicial estuvieron representados por su de abogado.
Ramón Báez Almonte al salir del tribunal: “Lo que busco es justicia”
A la salida de la sede judicial —frente a las instalaciones de la Jurisdicción Inmobiliaria (Tribunal de Tierras)—, Ramón Báez Almonte, acompañado de sus abogados los doctores Nicolas Segura Trinidad y Caridad Antonio Ferreras Pérez, ofreció declaraciones exclusivas ante las cámaras de la prensa, expresando su indignación por las acciones judiciales y señalamientos emprendidos por sus hermanos.
Báez Almonte denunció que los demandados han intentado despojarlo de su identidad y apellido, e incluso alegó que han pretendido promover su deportación hacia Haití, a pesar de su condición de ciudadano y del estrecho vínculo biológico y afectivo que lo unió a su difunto padre.
“Sostienen que no soy hijo de mi padre y me exigen pruebas de ADN… Mi padre siempre me consideró su mejor amigo. Esta demanda demuestra que todavía hay esperanza de justicia. Gracias a Dios soy autosuficiente desde los 14 años; lo que la corte me honre será justicia, no busco nada regalado”, afirmó con firmeza el demandante.
Asimismo, Báez Almonte enfatizó el respaldo económico y familiar que brindó en vida a varios de sus hermanos, lamentando que la disputa por el patrimonio dejado por el Dr. Báez Acosta haya degenerado en un enfrentamiento en los tribunales.
El caso queda citado para reanudarse en noviembre, cuando las partes deberán verse cara a cara ante el juez del Tribunal Civil del Distrito Nacional.

