
Una pareja decidió continuar con su boda pese a las fuertes inundaciones que afectaron una parroquia en Hagonoy, provincia de Bulacán, al norte de Manila, donde los novios y parte de los asistentes tuvieron que permanecer con el agua hasta las rodillas durante la ceremonia.
Los protagonistas, Lhiane Galang y Gilbert Gibo Chico, optaron por no posponer el enlace, aun cuando habían sido advertidos de que el mal tiempo podía complicar la celebración.
Debido a la falta de electricidad en el templo, la ceremonia tuvo que realizarse con ayuda de un altavoz portátil.
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