
Entre hoyo, lodo y basura residentes del sector La Ureña, SDE, protestan y exigen construcción de sus calles
SANTO DOMINGO ESTE, RD. — Residentes del sector La Ureña elevaron su voz de protesta ante las precarias condiciones en que se encuentran las calles de la comunidad y exigieron a las autoridades una respuesta inmediata para la construcción y acondicionamiento de sus vías.
Los comunitarios aseguran que durante más de 20 años han tenido que convivir con calles deterioradas, dificultades para el tránsito y condiciones que afectan directamente la calidad de vida de las familias, especialmente durante los períodos de lluvias
La situación también representa un obstáculo para el desplazamiento de vehículos, el acceso de los servicios de emergencia y el desarrollo normal de las actividades comerciales, educativas y comunitarias.
“No estamos pidiendo un privilegio; estamos reclamando un derecho”, expresó Tony Lovera, presidente de la Junta de Vecinos de La Ureña, a la vez de solicitar que las autoridades escuchen el reclamo de la comunidad y establezcan una fecha concreta para iniciar los trabajos.
Los moradores hicieron un llamado al Ayuntamiento de Santo Domingo Este, al Gobierno central y a las instituciones responsables de las obras públicas para que acudan al sector, constaten personalmente las condiciones de las calles y presenten una solución definitiva.
Asimismo, advirtieron que continuarán organizándose y utilizando los mecanismos de participación ciudadana hasta obtener una respuesta satisfactoria.
Lovera afirmó que esta sería la última protesta pacífica que realizarán para exigir una solución a la situación de las calles.
“La próxima vez cerraremos las calles de La Marginal hasta que sus peticiones sean escuchadas por el presidente Luis Abinader”, dijo.
La comunidad de La Ureña sostiene que tener calles dignas no debe ser un lujo, sino una condición básica para vivir con seguridad, movilidad y dignidad.
Los residentes esperan que su protesta no quede en promesas y que las autoridades pasen de las palabras a los hechos, iniciando cuanto antes las obras que la comunidad reclama.
