Santo Domingo.-La noche de este viernes Santiago hizo alarde de ser la capital del merengue típico y poco antes de las 10 de la noche las luces se apagaron y un audiovisual se puso en escena. Para muchos de los presentes fue hacer un viaje en el tiempo volver a ver juntos en un mismo escenario a Krency García «El Prodigio» y a la formación original de La Súper Banda, más de dos décadas después de su separación. La Gran Arena del Cibao no solo se llenó a capacidad; vivió una experiencia de esas que erizan la piel y recuerdan por qué esta ciudad late al ritmo del acordeón, la güira y la tambora.

Segundos después, las luces se encendieron y subieron al escenario los seis miembros de La Súper Banda junto a El Prodigio, vestidos con impecables trajes en tono marfil y luciendo en la espalda el distintivo número 22, un guiño honesto a los años de ausencia. Los músicos irrumpieron en escena a ritmo de «Oye mamá» (Interplanetario). Bastó ese primer acorde para confirmar que los extenuantes ensayos valieron la pena: el acople, la precisión y la potencia rítmica estaban intactos, como si los años no hubieran transcurrido.

«Gracias por aclamar a La Súper Banda, gracias por la alegría. Una noche histórica. 22 años después, ustedes lo pidieron y aquí estamos», expresó un Prodigio evidentemente emocionado ante una multitud que abarrotó el aforo y no dejó de ovacionar cada solo de acordeón.

A lo largo de más de tres horas ininterrumpidas, la agrupación ofreció un recorrido antológico por 23 temas que definieron a toda una generación. Sonaron clásicos indudables como «Que se vaya», «Los limones», «Los celos», «Cabecita loca», «Tú sabes cómo es, lo baile pagao», «Mi tía», «Mi lindo país», «Pura», «El estrujao», «El bombillo del amor», «Enamorado», «Sobre una estrella y el sol», «Los camiones» y «La parrandera», con el impecable sello vocal de Robert Liriano en piezas como «Ojitos mexicanos».

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