SANTO DOMINGO.- La obesidad no solo constituye una condición médica, sino también un problema de estigma y discriminación social. El nutricionista Marc Caballero Bartolí advierte que estos prejuicios afectan la salud y el bienestar de quienes viven con esta enfermedad crónica.

El especialista sostiene que el estigma no motiva la pérdida de peso, sino que puede favorecer ansiedad, depresión, aislamiento y baja autoestima. Según los datos citados, el 74 % de los pacientes se ha sentido maltratado por profesionales sanitarios.

Caballero Bartolí también cuestiona que la obesidad sea atribuida únicamente a la falta de voluntad. Explica que factores genéticos, hormonales y metabólicos regulan el apetito y la saciedad, mientras las dietas restrictivas pueden aumentar el hambre y reducir el gasto energético.

El experto señala que el entorno actual, con mayor disponibilidad de alimentos ultraprocesados y menor actividad física, también influye en el aumento de peso. Añade que alteraciones hormonales, como las relacionadas con la leptina, pueden dificultar la sensación de saciedad.

Para combatir la discriminación, la Federación Mundial de la Obesidad recomienda utilizar un lenguaje centrado en la persona, como “persona con obesidad”. También plantea adecuar los espacios sanitarios con mobiliario, equipos y vestimenta que garanticen una atención cómoda y digna.

En este contexto, Adium promueve la campaña “Hablar te quita un peso de encima”, orientada a fomentar consultas médicas respetuosas y basadas en evidencia. El tratamiento puede incluir nutrición, actividad física, apoyo conductual, salud mental y medicamentos aprobados, según la evaluación individual de cada paciente.

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