POR TIA GOLDENBERG and SAMY MAGDY

TEL AVIV, Israel (AP) — Israel enfrenta fuertes críticas después de que el domingo detuvo la entrada de todos los bienes y suministros hacia la Franja de Gaza y advirtió sobre “consecuencias adicionales” si Hamás no acepta una nueva propuesta para una extensión de un frágil alto el fuego,Egipto y Qatar, los dos principales mediadores, acusaron a Israel de violar las leyes humanitarias al usar el hambre como arma.

Durante la primera fase del alto el fuego se registró un marcado incremento en el ingreso de ayuda humanitaria después de varios meses de deterioro en las condiciones de hambruna en el territorio.

Horas después de que la primera etapa llegó a su fin, Hamás acusó el domingo a Israel de tratar de obstaculizar la siguiente fase, y señaló que la decisión de suspender el ingreso de asistencia es “un crimen de guerra y un ataque flagrante” contra una tregua que tomó un año de negociaciones antes de entrar en vigor en enero.

En la segunda fase, Hamás podría liberar a decenas de rehenes restantes a cambio del retiro de las fuerzas israelíes de Gaza y un alto el fuego duradero. Las negociaciones sobre la segunda fase debían comenzar hace un mes.

Israel declaró el domingo que una nueva propuesta presentada por Estados Unidos extiende el cese del fuego de la primera etapa durante todo el Ramadán —el mes sagrado para los musulmanes que empezó el fin de semana — y la pascua judía, la cual concluye el 20 de abril.

De acuerdo con esta propuesta, Hamás liberaría a la mitad de los rehenes en el primer día y al resto una vez que se alcance un acuerdo sobre un alto el fuego permanente, dijo el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. El grupo miliciano mantiene actualmente a 59 rehenes, 35 de los cuales se cree que están muertos.

Estados Unidos no comentó de inmediato. Netanyahu dijo que Israel está en completa coordinación con Washington y que el alto el fuego solo continuará mientras Hamás siga liberando rehenes.

Asegurando que el cese del fuego ha salvado incontables vidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja afirmó que “cualquier desmoronamiento del impulso creado en las últimas seis semanas corre el riesgo de sumir a la gente de nuevo en la desesperación”.

El jefe humanitario de Naciones Unidas, Tom Fletcher, calificó la decisión de Israel de “alarmante”, señalando que la ley humanitaria internacional deja en claro que se debe permitir el ingreso de asistencia. La organización médica MSF acusó a Israel de utilizar la ayuda como un instrumento de negociación, lo cual calificó de “inaceptable” e “indignante”.

Cinco grupos no gubernamentales solicitaron a la Corte Suprema de Israel una orden provisional que prohíba al Estado impedir la entrada de ayuda a Gaza, argumentando que la medida es una violación a las obligaciones de Israel en virtud de la ley internacional: “Estas obligaciones no pueden estar condicionadas a consideraciones políticas”.

La guerra ha dejado a la mayor parte de los 2 millones de habitantes de Gaza dependientes de la ayuda internacional. Alrededor de 600 camiones con ayuda humanitaria han entrado en Gaza a diario desde el inicio del alto el fuego el 19 de enero, aliviando los temores de hambruna que plantearon expertos internacionales.