POR JORGE RUEDA

CARACAS (AP) — Tras la captura del presidente Nicolás Maduro en medio de un “ataque a gran escala” estadounidense contra Venezuela el sábado, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, una figura prominente de la revolución socialista venezolana y cercana colaboradora del depuesto mandatario, podría encabezar temporalmente el gobierno como presidenta interina, de acuerdo con la Constitución de Venezuela.

Según la Constitución, en caso de “falta absoluta” del presidente después de que se ha juramentado y no han transcurrido los primeros cuatro años de su sexenio, el vicepresidente es quien debe encargarse de la presidencia. Maduro asumió como mandatario el 10 de enero de 2024 para una tercera gestión de seis años.

La Constitución ordena la realización de “una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes” a la falta absoluta.

Las dudas dominan la escena

Sin embargo, la situación legal en Venezuela tras la salida abrupta de Maduro del poder como consecuencia de su captura genera dudas. Esta situación no figura expresamente en el texto constitucional, por lo que podría ser necesaria la intervención del Tribunal Supremo de Justicia, integrado por magistrados que en su mayoría son exfuncionarios oficialistas, para cualquier aclaratoria de modo de formalizar la “falta absoluta”.

Tampoco hay certeza de que la vicepresidenta efectivamente dirija el gobierno. “Vamos a gobernar ese país (Venezuela) hasta que podamos tener una transición segura, apropiada y legal”, afirmó el presidente estadounidense Donald Trump el sábado a medios de prensa.

Maduro fue sacado del país luego de meses de creciente presión en su contra por parte de Washington, en una operación nocturna anunciada horas después por Trump en redes sociales.

Trump indicó que Rodríguez ya había sido juramentada como presidenta de Venezuela, según la transferencia de poder delineada en la constitución. Sin embargo, la televisión estatal no ha transmitido ninguna ceremonia de juramentación.

En su discurso televisado, Rodríguez no se declaró presidenta interina ni mencionó una transición política. Un rótulo en la parte inferior de la pantalla la identificaba como la vicepresidenta. No dio señales de que cooperaría con Estados Unidos.

El “único presidente de Venezuela, el presidente Nicolás Maduro”, dijo Rodríguez rodeada de altos funcionarios civiles y jefes militares. “Los extremistas que han promovido esta agresión armada contra nuestro país, la historia y la justicia se los hará pagar. De eso no tenemos ninguna duda”, añadió.

Rodríguez, política de larga trayectoria en el Ejecutivo

La vicepresidenta, de 56 años, abogada y política de trayectoria, ha ejercido numerosos cargos durante los mandatos de Maduro y de su predecesor y mentor, el fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).

Rodríguez, que ejerce como vicepresidenta desde el 14 de junio de 2018, también fue designada por Maduro como ministra de Hidrocarburos el 27 de agosto de 2024.

Se desempeñó además como ministra de Economía, Finanzas y Comercio Exterior entre septiembre de 2020 y agosto de 2024.

Rodríguez en su momento presidió la Asamblea Nacional Constituyente, impulsada por Maduro en 2017 para neutralizar al Legislativo de mayoría opositora elegido en 2015.

La Asamblea Constituyente se instaló en agosto de 2017 luego de cuatro meses de protestas callejeras, entre abril y julio de ese año, que fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad y militares y que dejaron más de un centenar de muertos, miles de heridos y varias decenas de detenidos en todo el país.

Por esos hechos, desde 2018, la Corte Penal Internacional tiene una investigación en curso sobre posibles crímenes de lesa humanidad, en un caso que aún no se ha resuelto.

Rodríguez —hermana menor del actual presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez— es hija de Jorge Antonio Rodríguez, un líder político marxista venezolano y fundador de la Liga Socialista, un partido donde Maduro militó en su juventud.

Como consecuencia de su participación en el secuestro en 1976 del estadounidense William Niehous, jefe de operaciones de Owens-Illinois en Venezuela —uno de los mayores fabricantes de envases de vidrio del mundo— el padre de la vicepresidenta fue detenido y murió bajo custodia de la entonces policía política.

Niehous, acusado por los guerrilleros venezolanos activos de entonces de ser un agente de la CIA, fue localizado por casualidad más de tres años después por la policía que buscaba a ladrones de ganado en una zona agrícola en el estado suroriental de Bolívar.