Por Alex Turnbull

PARÍS (AP) — Agricultores y ganaderos franceses condujeron unos 350 tractores el martes por las avenidas adoquinadas de París hacia el Parlamento para protestar por sus bajos ingresos y un acuerdo comercial de la UE con América del Sur que temen amenace sus medios de vida.

Escoltados por la policía, los tractores complicaron el tráfico de la hora punta mientras avanzaban por los Campos Elíseos y otras avenidas de París, y luego cruzaron el río Sena para llegar a la Asamblea Nacional.

La ira de los productores en Francia y otros países europeos ha escalado debido a una serie de desafíos recientes.

Los sindicatos que lideraron las protestas del martes dijeron que exigían “acciones concretas e inmediatas” para defender la seguridad alimentaria de Francia.

Los agricultores franceses dicen que sus ingresos se ven mermados por el aumento de los costos de combustible, fertilizantes y alimento para animales, así como por lo que describen como normas ambientales más estrictas y la presión de precios de las cadenas minoristas y grandes empresas alimentarias.

Y al igual que los agricultores y ganaderos en toda la Unión Europea, los agricultores franceses se oponen desde hace tiempo a acuerdo comercial planeado por la UE con las naciones del Mercosur: Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay.

Argumentan que el acuerdo inundaría el mercado con importaciones más baratas de carne de res, aves, azúcar y otros productos agrícolas sudamericanos producidos bajo diferentes estándares, socavando a los productores europeos y reduciendo aún más los precios.

La portavoz del gobierno francés, Maud Bregeon, dijo el martes en la televisora TF1 que el gobierno haría nuevos anuncios pronto para ayudar a los agricultores.

El presidente, Emmanuel Macron, y su gobierno también se oponen al acuerdo comercial UE-Mercosur, que ha estado en negociación desde 1999.

Pero se espera que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firme el acuerdo en Paraguay el sábado, después de que una mayoría cualificada de los estados miembros de la UE lo respaldara la semana pasada.

Luego pasará al Parlamento Europeo, que comenzará un proceso de aprobación de varios meses la próxima semana.

Muchos de los 720 miembros del parlamento europeo apoyan el acuerdo, pero la votación final podría ser ajustada y la legislatura podría terminar rechazando el acuerdo.