
POR MATTHEW LEE
WASHINGTON (AP) — El gobierno de Estados Unidos ha notificado al Congreso que está dando los primeros pasos para posiblemente reabrir su embajada en Venezuela, mientras explora restablecer relaciones con el país sudamericano tras la incursión militar estadounidense que derrocó al entonces presidente Nicolás Maduro.
En un aviso a los legisladores fechado el lunes y obtenido por The Associated Press el martes, el Departamento de Estado indicó que el personal vivirá y trabajará en una instalación temporal mientras el complejo de la embajada existente se actualiza para cumplir con los estándares.
Dicho complejo fue cerrado en marzo de 2019 cuando Estados Unidos y Venezuela rompieron relaciones diplomáticas durante el primer mandato del presidente Donald Trump.
“Estamos escribiendo para notificar al comité la intención del Departamento de Estado de implementar un enfoque por fases para potencialmente reanudar las operaciones de la embajada en Caracas”, dijo el departamento en cartas separadas pero idénticas enviadas a 10 comisiones de la Cámara de Representantes y del Senado.
Poco después de la incursión militar estadounidense que depuso a Maduro el 3 de enero, un pequeño equipo de la Unidad de Asuntos de Venezuela en la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, Colombia, viajó a Caracas para realizar un estudio inicial y evaluar la posibilidad de reabrir la embajada.
La semana pasada, el departamento nombró a un diplomático estadounidense de carrera con base en Bogotá para servir como encargado de negocios para Venezuela.
En su notificación, el departamento dijo que la primera fase sería un despliegue ampliado de personal temporal a Caracas.
“Para apoyar el aumento de personal temporal y la posible reanudación de las operaciones de la embajada, el Departamento de Estado también podría necesitar abrir una instalación interina o temporal en Caracas, Venezuela, para dar cabida al personal temporal o las operaciones mientras las instalaciones existentes se ponen en condiciones de servicio”, añade el aviso.
Estos diplomáticos realizarían “funciones selectas” limitadas, incluyendo seguridad y gestión en la primera fase, pero gradualmente expandirían su trabajo “para incluir funciones consulares, políticas, económicas, de gestión, seguridad y diplomacia pública”.
Además, la Unidad de Asuntos de Venezuela, que ahora se encuentra en Bogotá, se trasladaría a Caracas.

