
En 2025 se duplicaron los casos en nuestro país, con una cobertura vacunal a la baja
En 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaraba a España como
país libre de transmisión endémica de sarampión.
Se reconocía así que en los 36 meses previos, es decir, desde 2014, la transmisión endémica ya estaba interrumpida.
Los casos que se detectabanentonces en nuestro país eran importados o secundarios a estos y la transmisión se cortaba con facilidad. Pero ahora, casi diez años después, la agencia sanitaria de la ONU no ignora El importante aumento de casos y retira esa calificación para nuestro país ante el aumento de circulación de la enfermedad.
Así, el Ministerio de Sanidad ha recibido la notificación oficial del Comité Regional Europeo de Verificación para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola (CRV) de la OMS en la que se comunica que tras evaluar los daros de 2024 se considera que se ha reestablecido la transmisión endémica del sarampión en España, informa el departamento de Mónica García.
El organismo sostiene que los datos disponibles no permiten descartar una transmisión sostenida del virus en nuestro país.
Además de a España,la OMSha retirado el distintivo a otros cinco países: Armenia, Austria, Azerbaiyán, Uzbekistán y Reino Unido.
Son 13 los países europeos en los que la enfermedad circula de forma persistente, como Francia, Alemania e Italia, que han pasado de un escenario de interrupción de la transmisión a una situación de transmisión sostenida.
En lo que va de año, España ha notificado siete casos de sarampión, de los que cuatro han sido confirmados, según el informe semanal de vigilancia epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III.
Todos son importados o relacionados con ellos. Pero lo cierto es que las infecciones han sufrido un importante aumento en los últimos tiempos. 2025 finalizó con 397 casos de sarampión confirmados.
De ellos, 108 fueron importados y 95 relacionados con la importación, pero hubo otros 194 cuyo origen es desconocido o sigue estando en investigación.
El mayor número en una década
Los casos del año pasado supusieron casi el doble que los de 2024, cuando se confirmaron un total de 227 infecciones.
Y muy por encima de los 287 verificados en 2019, el año con más infecciones de la última década, récord que se rompió en 2025.
El departamento de Mónica García asegura que trabaja en la actualización del Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola, junto al Instituto de Salud Carlos III, para adaptarlo a la situación actual y recuperar ese reconocimiento.
Para ello Sanidad se centrará en el refuerzo de la vacunación y del sistema de vigilancia.
Sanidad reforzará la vacunación y la vigilancia
Este aumento coincide con un descenso en la vacunación, que aunque sigue contando con coberturas altas no son suficientes.
En 2024 (último año del que hay información), el porcentaje de personas que recibieron la primera dosis de la vacuna triple vírica (la que protege contra el sarampión) fue del 96,65 por ciento, según los datos del Sistema de Información de Vacunaciones del Ministerio de Sanidad (Sivamin).
Pero en la segunda dosis descendió hasta el 91,75 por ciento, por debajo de esa cobertura del 95% que se considera óptima para una enfermedad tan transmisible, valora Fernando Moraga-Llop, expresidente de la Sociedad Catalana de Pediatría y portavoz de la Sociedad Española de Vacunología.
En ocho comunidades, además, esa cobertura baja del 90 por ciento.
Una situación «preocupante»
«Desde 2023 ha habido una emergencia importante en el mundo de sarampión. Es una situación alarmante porque había planes para erradicar la enfermedad en todo el mundo en 2030, pero ahora es imposible», sostiene este pediatra, que asegura que en España aunque no cree que la situación sea «alarmante» sí es «preocupante».
El principal motivo del aumento de casos, considera Moraga-Llop, está en las coberturas de vacunación.
«La excelencia que teníamos hace unos años ya no es tan excelente. Tenemos muy buenas coberturas pero no las adecuadas», expone.
La capacidad de contagio del sarampión es inmensa, por lo que con cada caso hay muchas personas susceptibles de tener la infección.
Dudas sobre las vacunas
Moraga-Llop sostiene que los movimientos antivacunas siguen siendo una minoría muy pequeña en nuestro país y no han aumentado en los últimos tiempo.
Pero este pediatra sí ve en las consultas cómo cada vez hay más padres que muestran reticencias a la hora de inmunizar a sus hijos.
«Hay personas que tienen dudas, que no están seguras o que están mal orientadas… hace 20 años que está demostrado científicamente con la máxima evidencia que no hay ninguna relación entre la vacuna triple vírica y el autismo, pero sigue habiendo ciertos discursos que confunden a la población», lamenta.
Los pediatras llevan tiempo sugiriendo además adelantar la segunda dosis de la vacuna, que actualmente se pone entre los 3 y 4 años.
«Las coberturas siempre son más altas en el primer y segundo año de vida del niño, porque van más al pediatra.
Sería bueno que esa segunda dosis se adelantara al segundo año de vida», propone el portavoz de los vacunólogos.
Los pediatras sugieren adelantar la segunda dosis de la vacuna a los dos años
Precisamente de los 227 casos confirmados en 2024, 160 no estaban vacunados y siete contaban solo con una dosis, según Sanidad.
«Cuando el porcentaje de no vacunados se concentra en determinadas subpoblaciones reticentes a la vacunación hay un problema si entran en contacto con un caso importado, pues se puede generar un brote muy fácilmente», apunta por su parte el epidemiólogo Joan Caylà, presidente de la Fundación de Unidad de Investigación de Tuberculosis en Barcelona, donde estudian enfermedades emergentes y remergentes.
Proximidad con otros países
En España, sostiene este epidemiólogo, el número de casos es mucho más bajo que en otros países de alrededor, como puede ser Marruecos, donde el año pasado se detectaron 25.000 infecciones, los países de Europa del este o Francia.
También en Estados Unidos se ha experimentado un importante aumento. Por ello, la inmigración y los viajes pueden estar también tras este incremento.
«Cuando venga un caso de donde sea se puede producir un brote epidémico, sobre todo si ese caso entra en contacto con poblaciones no vacunadas», dice.
En las consultas, sobre todo de pediatría, se debe estar «al tanto» ante cualquier sospecha de sarampión, recomienda Caylà.
«Es importante aislar a los casos, revisar los contactos y mejorar las coberturas vacunales, sobre todo en poblaciones reticentes a la vacunación», insiste.
El objetivo, reafirma, es recuperar cuanto antes el distintivo de país libre de sarampión.

