
En el marco del depósito de una ofrenda floral en el Altar de la Patria, en honor al Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, el presidente de la organización Salva Dominicana, Graciano Jiménez, expresó la profunda preocupación que embarga a amplios sectores del pueblo dominicano ante el deterioro de la seguridad ciudadana, la institucionalidad y la soberanía nacional.
Durante su intervención, Jiménez afirmó que “los dominicanos sentimos que estamos perdiendo nuestro país”, al considerar que las instituciones llamadas a garantizar el orden, la justicia y la protección del pueblo no están cumpliendo su rol.
Señaló además que la inseguridad se ha convertido en una amenaza cotidiana, al punto de que “ya no nos sentimos seguros ni en las calles ni en nuestros propios hogares”.
El dirigente social denunció que el alto costo de la vida, el desempleo y la falta de oportunidades continúan profundizando la pobreza y la desigualdad, generando un clima de desesperanza, donde —según sus palabras— “ser pobre parece un delito”.
Advirtió que esta realidad golpea directamente la estabilidad social y la convivencia pacífica de la nación.
Asimismo, alertó sobre lo que calificó como una situación delicada en materia de soberanía, indicando que las voces que reclaman justicia y derechos están siendo silenciadas, mientras se impulsan cambios en el sistema jurídico que, a su entender, “se realizan en perjuicio del país y no en beneficio del pueblo dominicano”.
Jiménez también se refirió a la pérdida del orden y la autoridad, reclamando mayor respaldo y protección para los hombres y mujeres de uniforme, así como para las Fuerzas Armadas, a quienes definió como pilares fundamentales para preservar la seguridad y la soberanía nacional.
Al concluir el acto patriótico, el presidente de Salva Dominicana hizo un llamado a la conciencia colectiva, evocando el legado de Juan Pablo Duarte: “Hoy más que nunca necesitamos un despertar nacional.
Necesitamos salvar la República Dominicana y forjar una nueva generación comprometida con la patria, la soberanía, la justicia social y el bienestar de todos los dominicanos”.

