
Panorama Global y Perspectivas para la República Dominicana
Por Tito Olivo
La economía global inicia la semana marcada por una combinación de alta incertidumbre geopolítica, presiones inflacionarias moderadas y reacomodos en los mercados financieros, con impactos directos en las economías emergentes, incluida la República Dominicana.
En los mercados internacionales, el oro continúa consolidándose como activo refugio ante el aumento de los riesgos sistémicos, las tensiones en Medio Oriente, la rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China, y la fragilidad fiscal de varias economías desarrolladas.
La tendencia estructural del metal precioso sigue siendo alcista, impulsada por compras récord de bancos centrales y una creciente desconfianza hacia las monedas fiat.
Por su parte, el petróleo mantiene un comportamiento volátil.
Aunque los precios han moderado su ritmo de crecimiento, persiste la vulnerabilidad ante posibles interrupciones de oferta y decisiones de la OPEP+, lo que mantiene latente el riesgo de presiones inflacionarias adicionales en los países importadores de energía.
En el plano monetario, los principales bancos centrales se mueven entre la prudencia y la cautela.
La Reserva Federal de Estados Unidos posterga recortes agresivos de tasas ante la persistencia de presiones inflacionarias subyacentes, mientras Europa enfrenta un crecimiento débil con márgenes fiscales limitados.
Este entorno mantiene condiciones financieras restrictivas, encareciendo el financiamiento externo para economías emergentes.
Implicaciones para la República Dominicana
Para la República Dominicana, el contexto actual plantea retos y oportunidades estratégicas:
Tipo de cambio: El peso dominicano se mantiene relativamente estable, aunque expuesto a presiones externas si se prolonga la fortaleza del dólar.
Inflación: Continúa dentro de rangos manejables, pero vulnerable a choques energéticos y alimentarios importados.
Crecimiento económico: Se espera una expansión moderada, impulsada por turismo, remesas e inversión pública, aunque con riesgos derivados del entorno externo.
Finanzas públicas: Se refuerza la necesidad de una política fiscal prudente, enfocada en eficiencia del gasto, aumento de ingresos estructurales y fortalecimiento de reservas estratégicas.
Lectura Estratégica
El momento actual exige avanzar hacia una visión de soberanía económica de largo plazo, fortaleciendo las reservas internacionales, diversificando fuentes de ingreso del Estado y apostando por instrumentos estratégicos como fondos soberanos, fideicomisos públicos y reservas en activos reales como el oro, que reduzcan la vulnerabilidad ante crisis externas.
La estabilidad de hoy no garantiza la seguridad de mañana.
En un mundo en transición geopolítica y financiera, la anticipación estratégica es la nueva forma de soberanía económica.

