
POR NAYARA BATSCHKE
SANTIAGO (AP) — El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, dijo el lunes que “nadie tiene el derecho a una visa” y que es decisión “soberana” del país autorizar “quien entra” a su territorio, en medio de la controversia generada luego que la administración de Donald Trump anunciara la restricción de visas contra tres altos funcionarios chilenos, entre ellos el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz.
Las sanciones fueron anunciadas el viernes por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien acusó a Muñoz y otros dos funcionarios, no identificados, de llevar a cabo “actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional”.
La referencia alude a un proyecto —aún en fase de evaluaciones– que prevé la construcción de un cable submarino de fibra óptica que conectaría Chile con China.
“Es nuestro derecho soberano tomar medidas cuando percibimos que la seguridad de la región está amenazada”, dijo en una conferencia de prensa Judd. “Y sin duda, en este caso la seguridad de la región, nuestra seguridad, la soberanía de todos los demás, no está a salvo en este exacto momento”.
Judd agregó que el gobierno estadounidense ha intentado “con todas las fuerzas” resolver “este asunto diplomáticamente” y que ha llegado a alertar a las autoridades chilenas sobre los riesgos del proyecto, pero acusó a los funcionarios chilenos sancionados de no actuar con “honestidad”.
La medida de Washington generó asombro y profundiza posiblemente aún más la grieta entre la administración Trump y la del presidente chileno de izquierda, Gabriel Boric, un férreo crítico de su homólogo norteamericano y a quien queda tan solo dos semanas en el poder.
Horas antes de la conferencia del embajador estadounidense, la vocera de la Presidencia, Camila Vallejo, calificó la sanción como una medida “arbitraria y unilateral”, y matizó que Chile “no toma decisiones bajo amenaza o presión de ningún país y de ninguna empresa”.
“Nosotros tomamos decisiones en función del desarrollo de nuestro país y, por cierto, nunca jamás atentando ni a la seguridad de nuestro país ni de la región”, expresó en una rueda de prensa.
Al ser consultado sobre las fuertes reacciones en el Ejecutivo chileno, donde se han manifestado tanto Boric y Muñoz como el canciller Alberto van Klaveren, Judd aseveró que “no hay amenazas” por parte de Estados Unidos.
“No estamos haciendo ninguna amenaza. Como les hemos dicho estrictamente en todo momento, todo lo que hacemos depende de la comunicación y la seguridad”, señaló.
Añadió, sin especificar países, que “hay muchos actores maliciosos” actuando en la región “que buscan causar daño, no solo a esta región y a Chile, sino también a Estados Unidos”.
Advirtió que el eventual avance para la implementación del cable submarino “podría obligar a realizar una revisión de todos los espectros de intercambio de información” entre Estados Unidos y Chile, “incluyendo los programas que brinden beneficios reales, seguridad y facilidades al pueblo chileno”, como el de exención de visas.
“Ciertamente todo está sobre la mesa, dependiendo de lo que esta administración decida hacer en el futuro”, remató el embajador. “Si Chile quiere participar en programas, está invitado a participar, pero debe actuar como un buen socio”.
Las relaciones entre los dos países se vieron remecidas desde la llegada de Trump a la Casa Blanca.
Desde entonces, Boric ha vertido ácidas críticas contra su homólogo estadounidense, a quien llegó a acusar de “pretender ser un nuevo emperador” al criticar la política exterior adelantada por el republicano.
En polos antagónicos del espectro político, el embajador norteamericano aprovechó para hacer un guiño al presidente electo José Antonio Kast, un veterano político ultraderechista que asumirá las riendas de Chile el próximo 11 de marzo tras imponerse en las elecciones del año pasado.
“Esperamos con ansias trabajar con el nuevo gobierno para proveer lo que exigió el pueblo chileno. Trabajando juntos podemos asegurarnos de que esta región, nuestro vecindario compartido, sea segura y próspera para todos”, finalizó.

