Por Abdias Estrella

Los conductores que transitan por la Av. 27 de Febrero se enfrentan esta noche a un panorama desesperante. Un insoportable tapón ha tomado por asalto la vía, transformando el trayecto habitual en una prueba de paciencia para cientos de ciudadanos que intentan llegar a sus destinos en este horario nocturno.

El congestionamiento tiene su punto crítico en la intersección con la Av. Tiradentes. Desde este nodo, el flujo vehicular se encuentra prácticamente paralizado, extendiendo la hilera de luces rojas y motores encendidos a lo largo de varios bloques, lo que ha generado una gran frustración entre quienes circulan por la zona.

La mayor concentración de vehículos se registra en dirección oeste-este. Esta saturación no solo afecta los carriles principales, sino que ha creado un efecto dominó que obstruye el paso de manera sistemática, haciendo que el avance sea casi nulo en los tramos más críticos de la importante arteria vial.

Uno de los puntos más afectados por este nudo de tránsito es la salida del túnel Winston Churchill-Abraham Lincoln. Los conductores que emergen del viaducto se encuentran de golpe con la barrera de vehículos, lo que impide un desalojo fluido del túnel y pone en riesgo la seguridad de los automovilistas atrapados en su interior.

Ante este escenario de parálisis, se recomienda encarecidamente a todos los conductores evitar la ruta con anticipación. Utilizar vías alternas como la Av. John F. Kennedy o la Av. Bolívar podría ahorrarle tiempo valioso y evitar que se sume a la aglomeración que actualmente domina la 27 de Febrero.

Se exhorta a la población a mantenerse informada a través de aplicaciones de tráfico en tiempo real y a conducir con extrema precaución.

La paciencia será clave mientras las autoridades competentes trabajan para agilizar el flujo y normalizar el tránsito en esta vital vía de la ciudad.