
Por Ramón Mercedes
NUEVA YORK.- El Hospital Lincoln, en El Bronx, bajo la dirección de la dominicana Cristina Contreras, quien cuenta con más de cinco mil empleados, de los cuales más de mil son dominicanos, celebró los 182 años de la Independencia de la República Dominicana el pasado fin de semana por todo lo alto, ante más de 500 quisqueyanos.
El evento, realizado en el mismo centro hospitalario, ubicado en la calle 149 con la avenida Morris, contó con la presencia del cónsul dominicano en la ciudad, Jesús Vásquez (Chú), del director de clínicas, Héctor Taveras, activistas políticos y comunitarios, empresarios, profesionales, empleados públicos, privados y ciudadanos comunes, entre otros.
Por su parte, Contreras manifestó su agradecimiento a la Asociación de Empleados Dominicanos del hospital, quienes organizaron por primera vez esta conmemoración, la cual tiene un significado especial, al celebrarse el Día de la Independencia de la RD.
“Y damos gracias porque estamos celebrando nuestra identidad, nuestra resiliencia, y nos enorgullece estar aquí con la comunidad y ser la primera dominicana en Estados Unidos en dirigir un hospital público”, expresó.
Mientras, el cónsul dominicano en NY, Jesús Vásquez (Chú), al participar, expresó: “el dominicano se agiganta en playas extranjeras, como Cristina Contreras se agiganta como directora de este hospital, y como tantos otros dominicanos.
Y la verdad es que, cada día más, se fortalece la dominicanidad entre nuestros compatriotas, y nos sentimos orgullosos de su participación en esta gran ciudad”, sentenció.
Otros destacados connacionales que valoraron de manera muy positiva el evento fueron, además de Taveras, el empresario y líder comunitario Roberto Rojas; la educadora Carmen Rojas; la decana de la Universidad de Hostos, Ana Reyes; la escritora Chery Olivo; y el expresidente del Instituto Duartiano en NYC, César Romero.
Otros que hicieron uso de la palabra fueron la honorable jueza de la Suprema Corte Civil en El Bronx, Bianka Pérez; Pedro Castillo, de Health Care; y el reverendo Oswald Denis.
Hubo un show artístico en vivo con Jacqueline Estévez, un almuerzo, un conjunto típico en vivo y rifas entre los presentes.

