
Conferencia magistral del experto internacional Luis Alonso Robas destaca la medición del desempeño y la rendición de cuentas como pilares para mejorar el impacto de las Entidades Fiscalizadoras Superiores.
Los miembros del Pleno de la Cámara de Cuentas (CCRD), encabezado por su presidenta, Emma Polanco Melo, realizaron la conferencia magistral “La gestión estratégica de las EFS: una metodología para coadyuvar a la mejora de su desempeño”.
La conferencia fue impartida por Luis Alonso Robas, gerente de Independencia y Gobernanza de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) de la Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI (IDI), en el Salón Pedro Miguel Caratini de la sede institucional.
La actividad se desarrolló en el marco del encuentro internacional que tiene lugar en Santo Domingo como parte de la iniciativa Strategy, Performance Measurement and Reporting (SPMR) de la INTOSAI Development Initiative (IDI), orientada a promover el intercambio de buenas prácticas en planificación estratégica, monitoreo del desempeño y rendición de cuentas.
Durante su intervención, Robas destacó que el fortalecimiento institucional de las entidades fiscalizadoras depende, en gran medida, de su capacidad para medir resultados, evaluar impactos y generar valor público para la sociedad.
“Las Entidades Fiscalizadoras Superiores generan valor público cuando sus estrategias se traducen en resultados medibles. La medición del desempeño es fundamental, porque lo que se mide se gestiona y se mejora”, afirmó Robas.
El especialista internacional subrayó, además, la importancia de que los instrumentos operativos de las instituciones estén plenamente alineados con su planificación estratégica.
“El Plan Operativo Anual debe estar alineado con la estrategia institucional de las EFS. Debe concebirse de manera integral y holística, pero, sobre todo, debe implementarse de forma efectiva para que la estrategia se traduzca en resultados concretos”, señaló.
Asimismo, resaltó que la función de las entidades de fiscalización superior trasciende el ámbito técnico, ya que su labor debe repercutir directamente en el bienestar de la ciudadanía.
“Las entidades fiscalizadoras están obligadas a rendir cuentas. El mayor beneficiario de nuestras auditorías debe ser siempre la ciudadanía, porque el propósito final de nuestro trabajo es mejorar la gestión pública y fortalecer la gobernanza democrática”, expresó.

