POR TAMMY WEBBER

Nubes de humo tóxico liberadas a la atmósfera por ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra instalaciones petroleras iraníes regresaron peligrosamente al suelo en forma de “lluvia negra”, lo que llevó a instituciones internacionales de salud a advertir sobre graves riesgos para la población.

Residentes en Teherán se quejaron la semana pasada de ardor en los ojos y dificultad para respirar cuando la precipitación oscura y aceitosa cayó cerca de la capital iraní, después de que varios depósitos de fuelóleo y una refinería fueran alcanzados.

También se han visto penachos de humo oscuro en otras partes de la región durante las dos semanas de guerra, mientras Irán toma represalias contra los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel al lanzar drones y misiles contra instalaciones de petróleo y gas natural de sus vecinos del Golfo Pérsico.