El presidente del Parlamento persa indicó que las instituciones que adquieren bonos del Tesoro de EE.UU. “están comprando un ataque contra su sede y sus activos”.

Irán, RT.-. Las instituciones financieras que invierten en bonos del Gobierno estadounidense son “objetivos legítimos” de Irán, advirtió el presidente del Parlamento de la República Islámica, Mohammad Bagher Ghalibaf.

“Aparte de las bases militares, las entidades financieras que respaldan el presupuesto militar estadounidense son objetivos legítimos. Los bonos del Tesoro de EE.UU. están manchados de sangre iraní. Si ustedes los compran, están comprando un ataque contra su sede y sus activos”, publicó este domingo en X.

En ese contexto, manifestó que Teherán está “vigilando sus carteras” y que se trata del “último aviso”.

La misma jornada, Ghalibaf también anticipó un fuerte impacto económico global derivado de las represalias por eventuales ataques contra la infraestructura energética del país, asegurando que provocarían que “el precio del petróleo siga siendo alto durante mucho tiempo”.

Agresión contra Irán

La madrugada del sábado 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán con el objetivo declarado de “eliminar las amenazas” de la República Islámica.

Los bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor.

Desde el inicio de las hostilidades, más de 1.300 civiles han fallecido en Irán y más de 18.000 personas han resultado heridas, según las autoridades de la nación persa.

Además, han sido destruidas o gravemente dañadas miles de infraestructuras civiles, viviendas, centros médicos y escuelas.

Como represalia por los ataques, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio.

Además, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética, la República Islámica realizó una serie de ataques masivos, que alcanzaron “instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos” en varios países de Oriente Medio.

Asimismo, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles.