
POR AAMER MADHANI
WASHINGTON (AP) — El presidente estadounidense Donald Trump viajará el 14 y 15 de mayo a Beijing para una cumbre reprogramada con el mandatario chino Xi Jinping, informó la Casa Blanca el miércoles.
Trump tenía previsto viajar a China a finales de este mes, pero había anunciado previamente que debía aplazar su viaje para poder estar en Washington y ayudar a dirigir la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El mandatario estadounidense anunció la nueva fecha para su viaje a pesar de que la guerra en Irán continúa y Washington presiona a Teherán para que acepte una propuesta de alto el fuego.
Trump y la primera dama, Melania Trump, también tienen previsto recibir a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, en la Casa Blanca más adelante este año, informó la secretaria de prensa Karoline Leavitt.
Al preguntarle si las nuevas fechas para el viaje de Trump podrían dejar entrever que la guerra con Irán podría terminar pronto, Leavitt se mostró optimista de que el conflicto pueda llegar a una fase final antes de la gira por Beijing.
“Siempre hemos estimado entre cuatro y seis semanas”, respondió Leavitt. “Así que pueden hacer las cuentas”.
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Estados Unidos e Israel lanzaron su ofensiva contra Irán el 28 de febrero.
El viaje a China se planeó durante meses, pero comenzó a desmoronarse a medida que Trump presionaba a Beijing y a otras potencias mundiales para que usaran su poderío militar para proteger el estrecho de Ormuz, una vía fluvial crítica para el flujo de petróleo.
El estrecho ha quedado prácticamente cerrado como parte de los ataques iraníes contra la infraestructura energética de la región.
Durante su reunión de la semana pasada con el primer ministro irlandés Micheál Martin en el Despacho Oval, Trump dijo que iría a China en cinco o seis semanas en lugar de a finales de mes. Anunció que estaba “reiniciando” su visita con Xi.
“Estamos trabajando con China — a ellos les pareció bien”, dijo Trump. “Espero con interés ver al presidente Xi. Él espera con interés verme, creo”.
La visita de Trump a China se considera una oportunidad para consolidar una frágil tregua comercial entre las dos superpotencias, pero se ha enredado en su esfuerzo por encontrar un desenlace a la guerra en Irán.
Poco después de presionar a China y a otras naciones para que enviaran buques de guerra para asegurar el acceso al petróleo de Oriente Medio, Trump indicó la semana pasada que sus planes de viaje dependían de la respuesta de Beijing, aunque añadió entonces que Estados Unidos no necesitaba ayuda de los aliados que rechazaron su solicitud.

