Por Abdias Estrella

Un fuerte aguacero que azotó la ciudad de Santo Domingo ayer jueves provocó desorden y caos en varios sectores, especialmente en el puente que une el Santo Domingo con Villa Mella.

El tránsito se vio gravemente afectado, con un enorme tapón que se extendió desde la entrada del Eden en Villa Mella hasta la avenida Nicolás de Ovando, afectando a miles de personas que intentaban llegar a sus destinos.

La situación se volvió crítica, con vehículos apagados, negocios obligados a cerrar y ambulancias en estado de urgencia que no podían avanzar. Los transeúntes se vieron obligados a caminar bajo la lluvia, con ansias de llegar a sus hogares.

El paso hacia Villa Mella estuvo abarrotado de autos, y el tráfico se volvió casi imposible, con personas que tardaron horas en recorrer un tramo que normalmente se cubre en minutos.

La lluvia y los vientos fuertes duraron más de dos horas, causando estragos en la ciudad y dejando a muchos sin poder moverse.

La situación sigue siendo tensa, y se recomienda a los conductores y transeúntes tomar precauciones y buscar rutas alternativas.