
“Esta noche desaparecerá toda una civilización, para no volver jamás”, escribió el mandatario estadounidense en su plataforma.
Irán ha cortado todas las comunicaciones directas con EE.UU. y ha informado a Pakistán queno participará ya en las conversacionessobre un alto el fuego,informóThe New York Times, que cita a tres personas familiarizadas con el asunto.
Mientras, The Wall Street Journal, que se refiere a funcionarios de Oriente Medio, confirmó que la nación persa interrumpió los contactos diplomáticos con Washington, precisando que el paso se debe a las nuevas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump,de destruir “toda una civilización”.
Según los informantes, la medida ha obstaculizado temporalmente los esfuerzos para alcanzar un acuerdo antes de la fecha límite fijada para las 20:00 horas del martes, pero no ha puesto fin al proceso negociador.
Por otra parte, una de las fuentes señaló queIrán pretendía enviar una señal de desaprobación y desafío al cortar las comunicaciones.
Por el momento, no está claro si las conversaciones directas se reanudarán antes de la expiración del plazo del mandatario estadounidense.
Posteriormente, el periódico iraní Tehran Times escribió en su cuenta de X que las negociaciones entre el país persa y la potencia norteamericanano se han cortado.
Trump ha lanzado una nueva advertencia a Irán esta jornada, recordando a la nación persa que el plazo establecido por el mandatario estadounidense para que reabra el estrecho de Ormuz expirará el martes por la noche.
“Esta noche desaparecerá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente sucederá”, escribió en su plataforma Truth Social.
El domingo, Trump lanzó un ultimátum a Irán, dándole una fecha precisa para llegar a un acuerdo sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.
“¡Martes, 20:00 horas, hora del Este!”, escribió.
Esta agresiva retórica de Trump se produjo un día después de su ultimátum de 48 horas a la República Islámica, posteriormente aplazado, para llegar a un acuerdo o abrir el importante canal marítimo, en el que también advirtió que, de no cumplirse, se desataría “el infierno” sobre Irán.
Teherán, por su parte, promete que el estrecho de Ormuz jamás volverá a ser lo que era, especialmente para Washington y Tel Aviv. Las autoridades del país afirmaron también que están preparando un “nuevo orden” en el golfo Pérsico. Asimismo, Irán ha afirmado en repetidas ocasiones que no iba a renunciar de su programa nuclear pacífico.

