
BOGOTÁ (AP) — El ministro de Defensa colombiano Pedro Sánchez reportó el viernes el hallazgo con vida de dos candidatos al Congreso que estuvieron desaparecidos por varias horas, a pocos días de las elecciones legislativas en las que se mantiene un alerta por violencia política en parte del país.
Se trata de Andrés Vásquez, miembro del opositor Partido Conservador, quien fue reportado como desaparecido el miércoles en el departamento de César, en el noreste del país; y de Ana Guetio, una candidata indígena cuyo rastro se perdió en la noche del miércoles en Cauca, en el suroeste.
El ministro aseguró que Vásquez y Guetio regresaron sanos y salvos a sus hogares, sin especificar los detalles de la liberación o los responsables de la retención. Indicó que las autoridades iniciaron investigaciones.
“Este resultado es fruto de la presión sostenida de nuestra fuerza pública y del acompañamiento decidido de las comunidades, que no cedieron ante el miedo”, indicó Sánchez en la red social X.
Vásquez, aspirante al Senado, relató el viernes a Noticias RCN que fue abordado por una persona armada que lo llevó contra su voluntad en una motocicleta mientras lo amenazaba. No identificó a sus captores.
Mientras que Guetio, candidata a los curules de paz que buscan dar representación a las víctimas del conflicto armado en el país, fue reportada como desaparecida cuando se movilizaba en zona rural del municipio de El Tambo en un vehículo de protección y junto a sus escoltas.
La liberación de Guetio fue confirmada la noche del jueves por la Unidad Nacional de Protección, la entidad encargada de brindar seguridad a las personas en riesgo, que indicó que “apareció sana y salva”, luego de que activaran la búsqueda entre las autoridades y las comunidades indígenas.
Sus casos se reportan a pocos días de las elecciones legislativas en las que se advierte una coacción de los grupos armados en algunas zonas del país.
En Colombia persisten grupos armados ilegales pese a que hace una década el Estado firmó un acuerdo de paz con la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El vacío dejado por la guerrilla fue copado por otros grupos ilegales, incluyendo disidencias de las FARC, que se disputan las economías ilícitas.
La estatal Defensoría del Pueblo, que vela por los derechos humanos, advirtió esta semana que 69 municipios requieren una acción inmediata por riesgo de violencia política y registró 457 casos de amenazas de muerte contra defensores de derechos humanos y actores políticos en el contexto preelectoral.
Mientras que la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia advirtió que la violencia se agravó por la proximidad de las elecciones.
El año pasado verificaron el asesinato de 18 líderes políticos, incluyendo el del precandidato presidencial opositor Miguel Uribe Turbay, quien fue baleado en un acto de campaña en Bogotá.

