POR MUNIR AHMED and LEE KEATH

ISLAMABAD (AP) — Irán y Estados Unidos alegan que un acuerdo preliminar para poner fin a su guerra representa una victoria. Pero hasta ahora no hay información sobre lo que realmente contiene.

El Memorando de Entendimiento, negociado principalmente por Pakistán, comienza con la apertura simultánea de Irán al estrecho de Ormuz y el fin del bloqueo de Estados Unidos a los puertos iraníes, según funcionarios paquistaníes.

Luego, ambas partes entrarán en 60 días de negociaciones sobre el programa nuclear iraní y el posible levantamiento de sanciones, dijeron a The Associated Press, a la vez que solicitaron mantener el anonimato porque el texto es confidencial.

Eso dejaría a los adversarios más o menos donde estaban hace 3 meses y medio, antes de que Israel y Estados Unidos empezaran a atacar a Irán el 28 de febrero, un conflicto que ha dejado miles de muertos en toda la región, desencadenó una crisis energética mundial y sacudió a la economía estadounidense al provocar un incremento inflacionario.

Aún se desconoce mucho, incluido si el acuerdo dice algo sobre el programa de misiles de Irán o el apoyo a sus aliados regionales como Hezbollah en Líbano, dos cuestiones que Estados Unidos e Israel citaron para justificar la guerra.
Otra gran pregunta es cómo aborda a Líbano: Israel y Hezbollah no forman parte del acuerdo, y los combates entre ambos podrían hacerlo venirse abajo.

El acuerdo haría que el petróleo vuelva a fluir

Una vez que se firme el acuerdo —previsto para el viernes— el estrecho de Ormuz se reabrirá y Estados Unidos levantará su bloqueo, explicó el presidente estadounidense Donald Trump.

El anuncio provocó una caída en los precios del petróleo y un repunte en los mercados bursátiles.

Trump indicó que Irán no cobrará peaje por el paso de los barcos —una exigencia planteada por Teherán—, lo que deja entrever que el acuerdo restablece el statu quo previo a la guerra.

El cierre por parte de Irán del estrecho, por el que debe pasar aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo para poder llegar a los mercados, quizá resultó ser su mejor arma.

Elevó los precios del combustible, encareció los alimentos y otros productos básicos como los fertilizantes mucho más allá de la región, y ayudó a elevar la inflación en Estados Unidos hasta el 4% antes de las elecciones de mitad de mandato a finales de este año.

El bloqueo estadounidense, impuesto después de que se alcanzó un alto el fuego inicial el 7 de abril, interrumpió el flujo de los miles de millones que Irán obtenía por exportaciones de petróleo y debilitó aún más una economía duramente golpeada por la guerra.

Irán y EEUU vuelven a las negociaciones

El periodo de 60 días de negociaciones puede extenderse si hay avances, dijo el viernes el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi. Lo que no se sabe es si el nuevo acuerdo acerca a ambas partes más de lo que estaban en las negociaciones hace meses, cuando Washington y el gobierno israelí lanzaron su ataque sorpresa contra Irán.

Estados Unidos e Israel temen que el programa nuclear iraní pueda facilitarle desarrollar un arma atómica, una de las principales razones que sus mandatarios citaron para ir a la guerra. Teherán ha insistido en que su iniciativa nuclear tiene fines pacíficos.

Un elemento central de las exigencias de la Casa Blanca es el retiro o la dilución del uranio altamente enriquecido de Teherán.

En el pasado, Irán se resistió a las exigencias de Washington sobre las reservas, y una gran pregunta será si el texto del acuerdo compromete explícitamente al gobierno iraní a deshacerse de ellas.

Éste desarrolló las reservas después de que, en 2018, Trump se retiró unilateralmente del acuerdo de 2015 que había impuesto límites al programa nuclear de Irán.

Teherán ha exigido el levantamiento de las sanciones internacionales y el descongelamiento de miles de millones de dólares en activos, medidas vitales para reactivar su economía.

Los funcionarios paquistaníes dijeron que el acuerdo esboza un proceso por fases para aliviar las sanciones y liberar activos congelados, vinculado a los avances en las conversaciones.

Persisten muchas incógnitas

El vicepresidente estadounidense JD Vance indicó en una entrevista con CNN el lunes por la noche que el memorando sólo tiene aproximadamente una página y media.

“Es un documento muy general”, expresó.

Vance indicó que, en diversas cuestiones, Estados Unidos tendrá que definir detalles con Irán durante la fase de negociación de 60 días que sigue.

Horas antes el lunes, el vicepresidente le dijo a CBS News que el texto se dará a conocer más adelante en la semana, ya que hay “algunos protocolos diplomáticos, algunas cosas técnicas que resolver”.

El gobierno de Trump ha dicho que sus objetivos en la guerra eran “arrasar” el arsenal de misiles de Irán y “cortar su apoyo” a sus aliados en toda la región, así como “aniquilar su Armada” y garantizar que Teherán nunca consiga un arma nuclear.

Se cree que los bombardeos de Estados Unidos e Israel durante siete semanas han dañado gravemente el arsenal de misiles de Irán y las instalaciones de producción, así como otras partes de sus fuerzas armadas.

No se sabe cuán gravemente, y el gobierno iraní sigue disparando misiles y efectuando ataques con drones. Son pocos los analistas que creen que Irán no podrá reconstruir sus capacidades.

Los vínculos de Teherán con sus aliados —Hezbollah en Líbano, los hutíes en Yemen y milicias chiíes en Irak— se ven tan sólidos como siempre. No ha habido indicios de que el acuerdo aborde el programa de misiles ni su apoyo a sus aliados, aunque un texto final, cuando surja, podría mostrar lo contrario.

La campaña aérea también infligió graves daños a la economía iraní. Sin embargo, aparentemente el liderazgo del país ha salido de la guerra envalentonado.

Sobrevivió al intento más importante que hayan realizado Israel y Estados Unidos para derrocar a la República Islámica. Las atronadoras andanadas iniciales de la guerra provocaron la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, y de gran parte de las jerarquías políticas y militares.

El gobierno iraní demostró su capacidad de tomar represalias contra la economía mundial al cerrar el estrecho de Ormuz y al golpear a aliados árabes de Estados Unidos en el golfo Pérsico.

La eficacia de esa arma incrementó la confianza de Irán en que Trump no volverá a la opción militar.

La guerra en Líbano podría amenazar el acuerdo

El posible obstáculo para el acuerdo es Líbano, donde cualquier espiral en el conflicto tiene el potencial de arrastrar a Irán.

Teherán ha insistido en que cualquier acuerdo también debe incluir un alto el fuego en Líbano. Después de que se anunció el acuerdo, la primera respuesta israelí provino del ministro de Defensa, Israel Katz, quien dijo que Israel no se retirará de la gran franja del sur libanés capturada en los últimos meses.

En un comunicado, Hezbollah elogió el acuerdo, y advirtió que estaba comprometido a resistir a Israel “hasta que se logre el retiro total”.

Sin embargo, un funcionario estadounidense dijo que el acuerdo no pedía un retiro israelí del Líbano, y que Israel tenía derecho a responder a los ataques de Hezbollah.

El funcionario habló a condición de guardar el anonimato para poder declarar sobre los lineamientos del acuerdo.

Netanyahu se ha debilitado

Al inicio de la guerra, lanzada en una operación conjunta entre dos aliados cercanos, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu se jactó de una cooperación sin precedentes, “hombro con hombro”, con Estados Unidos.

Pero desde entonces, Trump y Netanyahu han estado en desacuerdo: el presidente ha estado ansioso por poner fin a una guerra que es profundamente impopular entre el público estadounidense, y el primer ministro quiere seguir adelante para concretar sus objetivos más ambiciosos.

El lunes, Netanyahu dijo que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán fue una decisión de Trump y que Israel tiene sus propios intereses, principalmente asegurarse de no enfrentar una amenaza nuclear iraní.

En gran medida, Netanyahu fue marginado de las conversaciones de alto el fuego, y parece haber perdido apoyo entre miembros del Partido Republicano.

El cese del fuego emergente también ha sido objeto de fuertes críticas en Israel, de líderes de la oposición e incluso de miembros de su coalición de gobierno.

Eso podría ser de mal augurio para el veterano líder israelí, que intentará ser reelegido este otoño.