
La Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC) ratificó ante la opinión pública su firme y coherente posición en torno al proceso de reforma del Código de Trabajo (Ley 16-92), reiterando su compromiso con los acuerdos alcanzados a través del diálogo social tripartito.
La entidad valoró positivamente la postura asumida por el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, así como por el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, quienes han expresado su compromiso de respetar los consensos logrados, especialmente en lo relativo al tema de la cesantía.
“En ese sentido agradecemos la posición que ha asumido en esta legislatura el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco co, por lo que confiamos que en el Congreso Nacional no habrá variación sobre el tema de la cesantía”, sostuvo la CASC.
En tal sentido, de manera clara expresó “La cesantía no se toca ni se debe tocar”, al tiempo que expresó su confianza en que los legisladores actuarán en consonancia con los acuerdos previamente establecidos junto a las centrales sindicales.
La organización sindical recordó que el proceso de revisión del Código de Trabajo se inició en el año 2013, durante la gestión del entonces presidente Danilo Medina, con la creación de una comisión especial encargada de realizar un levantamiento técnico sobre los aspectos que debían ser revisados en la legislación laboral vigente.
Posteriormente, los trabajos de dicha comisión fueron sometidos a un proceso de diálogo tripartito entre los años 2014 y 2015, con la participación de representantes del Gobierno, el sector empleador y las organizaciones sindicales.
Este proceso fue moderado por el académico Rolando Guzmán, entonces rector del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), dando como resultado una matriz de consenso debidamente documentada mediante actas, sin que el proceso terminará.
La CASC explicó que, tras una pausa en el proceso, en el año 2018 se retomaron las labores en el marco del Ministerio de Trabajo, bajo la coordinación del Consejo Consultivo del Trabajo, donde se desarrollaron 12 mesas temáticas que permitieron consolidar un documento final consensuado entre las partes.
Ese producto fue posteriormente remitido al Congreso Nacional por el Poder Ejecutivo, constituyendo la base legítima del actual proceso de reforma.
Asimismo, la CASC enfatizó que, tras más de 12 años de diálogo buscando consenso y construcción colectiva bajo el principio del tripartismo, no es posible ni responsable variar los acuerdos alcanzados con relación al código de trabajo.
Finalmente, la central reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos adquiridos de los trabajadores y trabajadoras dominicanos, así como con el fortalecimiento de un marco laboral justo, equilibrado y fruto del consenso social.

