Defensa busca tumbar el expediente por “plazo vencido”. PEPCA advierte que sería premiar la dilación

SANTO DOMINGO.=. El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional dejó para el lunes 17 de agosto la lectura del fallo que podría dejar en la nada el caso contra el ex procurador Jean Alain Rodríguez.

La decisión, pautada para este miércoles, fue reprogramada por la secretaría del tribunal que preside la magistrada Claribel Nivar.

*La apuesta de la defensa: Ganar por vencimiento*

Los abogados Carlos Balcácer y Nelly Rivas pidieron la “extinción de la acción penal”.

Su argumento: el proceso lleva casi 6 años y eso viola el “plazo razonable”. Culpan al Ministerio Público de las dilaciones.

Recordaron que el exfuncionario duró 4 años en prisión preventiva.

Invocaron jurisprudencia del TC y la Ley 97-25 para sostener que, si no hubo fuga o rebeldía, el caso debe cerrarse.

*La respuesta de PEPCA: Premiar la chicana judicial*

El Ministerio Público rechazó de plano la solicitud. Wilson Camacho y Mirta Ortiz advirtieron que aceptar la extinción sería “premiar la estrategia de entorpecer”.

Ortiz desmontó el argumento de la defensa. Explicó que los retrasos se debieron a salud, recusaciones, carga de trabajo y solicitudes de la propia defensa.

“Una de las defensas presentó 5 recusaciones seguidas contra los fiscales para paralizar el caso. Ahora vienen a decir que el retraso es culpa nuestra”, sostuvo la titular de PEPCA.

Citó como precedente el caso Alexis Medina. El mismo tribunal rechazó el 17 de marzo una solicitud idéntica, al entender que la extinción no es para tapar la complejidad de casos de corrupción.

*El fondo del debate*

El tribunal deberá decidir si 6 años de proceso por un entramado de corrupción administrativa son “culpa del sistema” o “producto de la defensa técnica”.

Si acoge la extinción, el caso Medusa se caería sin que se conozca el fondo.

Para juristas, el fallo del 17 de agosto marcará un precedente. O se valida que los procesos complejos contra funcionarios pueden ser tumbados por el tiempo, o se ratifica que la justicia debe juzgar el fondo por encima de las tácticas dilatorias.