
POR VICTORIA MILKO and NIRANJAN SHRESTHA
DHADING, Nepal (AP) — Las autoridades de Nepal advirtieron sobre posibles nuevas inundaciones el domingo y pidieron a los residentes en distritos afectados por las crecidas que se mantengan en máxima alerta tras el incremento del río Bhotekoshi.
Se enviaron avisos de alerta de inundación a los teléfonos de la población temprano el domingo, y los equipos de rescate trabajaban para despejar una importante carretera que conecta Katmandú con una de las zonas más afectadas por las catastróficas inundaciones del miércoles, que mataron al menos a 800 personas y dejaron más de 3.000 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
Las advertencias más recientes llegaron luego que las autoridades chinas informaran a sus homólogos nepaleses sobre un aumento del caudal aguas arriba, declaró Dharam Raj Uprety, director ejecutivo de la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal.
La agencia estatal china de noticias Xinhua, citando al Ministerio de Recursos Hídricos del país, reportó que un nuevo lago formado después de las inundaciones del miércoles en lo alto de las montañas se había drenado en gran medida.
Pero Xinhua añadió que el Ministerio advirtió que un cráter ubicado 5,6 kilómetros (3,5 millas) aguas arriba, que contenía un estimado de 1,4 millones de metros cúbicos de agua, aún representaba cierto riesgo y requería un monitoreo estrecho.
La agencia de desastres de Nepal informó el domingo que la cifra de fallecidos había subido a 788, con 2.502 desaparecidos, y las autoridades de China reportaron 16 muertos y 546 desaparecidos en el lado chino de la frontera.
Entre los desaparecidos hay cientos de personas de más de una docena de países que estaban en la región para trabajar, visitar las montañas o hacer una peregrinación a un pico sagrado.
El domingo, medios estatales chinos publicaron que 261 extranjeros estaban desaparecidos en el Tíbet, incluidos más de un centenar de nepaleses y otros de todo el mundo.
Algunos están regresando a lo que quedó de sus hogares
En Dhading, una de las regiones más golpeadas de Nepal, algunos residentes comenzaron a regresar a viviendas arruinadas para ver qué podían salvar.
Los residentes se sentaron en casas con muros arrasados por las inundaciones, paleando lodo espeso y escombros de balcones o marcos de ventanas.
Otros escudriñaban el suelo en busca de objetos que pudieran sacar del barro y enjuagar. Un hombre había regresado por sus gallinas, que encontró vivas. Las ató y las puso en la cabina de su camión.
“Todo está arruinado, no queda nada, ni siquiera nuestra casa”, dijo a The Associated Press Sharmila Tamang, una residente de Dhading que intentaba rescatar objetos de su vivienda.
En una central eléctrica clave que resultó gravemente dañada por las inundaciones, los trabajadores comenzaron a inspeccionar las instalaciones el domingo para evaluar la destrucción. La planta abastece a más de 20.000 personas en cuatro distritos.
En la localidad de Galchhi, un grupo de residentes buscó terreno más alto en un puente cercano y observó cómo el río rugía al pasar. Algunas personas señalaron enormes rocas que habían sido arrastradas río abajo durante las inundaciones anteriores, y a otras, que estaban de pie en un puente colgante sobre el agua, se les indicó con silbatos que se retiraran.
A lo largo del río se podían ver casas, vehículos y tractores agrícolas sobresaliendo del espeso sedimento gris parduzco que ha sepultado pueblos enteros en algunas zonas. Partes de las terrazas de arroz junto a la ribera habían caído al río en los deslizamientos.
Residentes reciben advertencias constantes de inundación
Las viviendas y negocios que quedaron intactos tras las inundaciones seguían sin electricidad el domingo, y postes de tendido eléctrico retorcidos y cables yacían enredados en el lodo.
Los residentes de aldeas azotadas por las inundaciones dijeron que les costaba entender las alarmas casi constantes que han recibido desde las crecidas iniciales.
“A veces dicen que viene una inundación y entonces tenemos que volver a correr hacia terreno más alto, incluso de noche. También está lloviendo”, comentó Govind Shreshta, residente local.
“Es realmente difícil para mí. Tengo un padre de 72 años y una madre de 70. Debo cargarlos y estoy agotado. Esto sigue así para quienes todavía están vivos”.
Grandes puentes de concreto y otros más pequeños, colgantes, fueron destruidos, dejando a las comunidades del otro lado del río con un acceso menos fácil.
“Los que están allá ahora están atrapados allá. Los que estamos aquí estamos atrapados aquí. Va a ser muy difícil”, declaró Sattan Singh Tamang, de 47 años, quien trabajaba cerca de un puente cuando llegaron las inundaciones del miércoles.
Ministro resalta que los nepaleses son víctimas del cambio climático
Las inundaciones repentinas del miércoles comenzaron tras un colapso glaciar en lo alto de la región del Himalaya.
Científicos que estudiaron imágenes satelitales detallaron que el lecho rocoso debajo de un glaciar en lo alto de la región del Himalaya se había derrumbado, llevándose consigo parte del coloso.
El desprendimiento de rocas fue tan extremo que se registró como magnitud 5,2.
Las rocas y el agua derretida luego hicieron crecer los ríos en los valles de abajo, provocando un torrente de agua que arrastró edificios, puentes y tierra río abajo en el Tíbet y Nepal.
El ministro de Relaciones Exteriores de Nepal pidió una respuesta global al cambio climático, diciendo que Nepal estaba soportando una parte desproporcionada de su impacto.
“A pesar de contribuir solo el 0,1% de las emisiones globales, la gente de Nepal se ha convertido en una de las principales víctimas del cambio climático”, lamentó Shisir Khanal el sábado.
Científicos han dicho que es demasiado pronto para establecer una conexión directa entre el calentamiento global y la catástrofe del miércoles.
Sin embargo, afirmaron que a medida que la temperatura de la Tierra aumenta debido a actividades humanas como la quema de petróleo, gas y carbón, crecen las probabilidades de desastres de este tipo, especialmente en las montañas del Himalaya, que se están calentando considerablemente más rápido que muchas otras partes del mundo.
Por su parte, el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, anunció el domingo que su país enviará a Nepal un equipo de búsqueda y rescate para ayudar en las labores de socorro y ayudar a evacuar a los malasios afectados por el desastre.
Malasia también se ha comprometido a aportar un millón de dólares en ayuda financiera a Nepal, dijo en un comunicado.
Los periodistas de The Associated Press Aijaz Hussain en Nueva Delhi y Shristi Kafle en Katmandú, Nepal, y el videperiodista Shonal Ganguly en Dhading, Nepal, contribuyeron a este despacho.
