SAO PAULO (AP) — El senador Flávio Bolsonaro, aliado del presidente estadounidense Donald Trump, y el veterano presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se enfrentarán el 25 de octubre en una segunda vuelta electoral por la presidencia de la principal economía de América Latina.

Bolsonaro obtuvo 47,11% de los sufragios y Lula alcanzó 45,06% al computarse más del 99% de los votos en los comicios del domingo. La segunda ronda electoral se celebrará al no haber alcanzado la mayoría de los votos ninguno de los candidatos.

Lula, de 80 años y figura dominante en la izquierda de Brasil, busca un cuarto mandato no consecutivo. Su principal adversario es uno de los hijos del expresidente Jair Bolsonaro, a quien venció en una reñida segunda vuelta en 2022.

Los votantes en Brasil deciden quién será el nuevo presidente en un contexto de creciente violencia y preocupación por la interferencia de Estados Unidos en el país.

ATercero en la votación dice que no respaldará a ninguno de los dos contendientes

El escritor Augusto Cury, que quedó en tercer lugar en las elecciones con 3,4 millones de votos, anunció en sus redes sociales que no respaldará ni a Bolsonaro ni a Lula da Silva en la segunda vuelta del 25 de octubre.

“Guardaré silencio”, declaró Cury, quien obtuvo cerca de 3% de los votos. La ventaja de Bolsonaro sobre Lula en la primera vuelta es de unos 2,4 millones de votos, con el escrutinio prácticamente finalizado.

Otros dos candidatos, Ronaldo Caiado y Renan Santos, obtuvieron alrededor de 4,5% de los votos, lo que suma un total de 5,2 millones de sufragios. Ambos son conservadores. — Mauricio Savarese —

Bolsonaro dice que el resultado de la votación indica que Brasil quiere un cambio
Flávio Bolsonaro habló ante la prensa y un pequeño grupo de seguidores —entre ellos, algunos con las camisetas verde y amarilla de Brasil y una mujer envuelta en la bandera de Israel— frente a su casa en Brasilia.

“Estoy muy contento con el resultado”, declaró Bolsonaro a los periodistas que se agolpaban frente a su residencia. “Brasil quiere un cambio; esa es la lectura de lo que ha sucedido hoy”. — Anna-Catherine Brigida

Lula admite que los resultados fueron “inesperados”; asegura que logrará el apoyo de los brasileños
Lula intentó animar a sus seguidores para lo que podría ser una segunda vuelta cuesta arriba contra Flávio Bolsonaro, quien quedó primero en la primera vuelta.

El mandatario, de 80 años y quien aspira a su cuarto mandato no consecutivo, habló en un hotel del centro de São Paulo, donde siguió los resultados junto a la primera dama, Rosângela da Silva.

Los simpatizantes y aliados de Lula se mostraban preocupados por los resultados, ya que el Partido Liberal de Bolsonaro aumentó su presencia en el Congreso y logró la elección de algunos gobernadores clave.

“Acabamos de recibir una lección sobre la democracia de Brasil con el voto del pueblo brasileño”, afirmó Lula. “A veces el resultado es inesperado. Estaba convencido de que podía obtener una victoria directa”.

El mandatario señaló que el senador Bolsonaro y su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, tienen “una biografía espantosa” que será comparada con la suya durante la campaña para la segunda vuelta.

“Mañana empezamos una nueva campaña”, declaró Lula. “Soy muy bueno en la etapa de eliminación directa. Veremos quién tiene el mejor plan”.

Señaló que apelará a los cerca de 33 millones de brasileños que no votaron, una cifra similar a la de hace cuatro años.

“El juego ha comenzado. Ahora estamos en el tiempo extra. Convenceremos al pueblo brasileño de que debemos continuar”, concluyó el mandatario. — Mauricio Savarese —

Bolsonaro y Lula se medirán en una segunda vuelta

Según el cómputo oficial del Tribunal Superior Electoral, con sede en Brasilia, ni el hijo de 45 años del expresidente Jair Bolsonaro, de perfil conservador, ni el líder progresista alcanzaron la mayoría absoluta de votos requerida por ley para un triunfo en primera vuelta.

Bolsonaro obtuvo 47,11% de los sufragios y Lula alcanzó 45,06% al computarse más del 99% de los votos en los comicios del domingo. — Associated Press —

La esposa del expresidente Bolsonaro gana un escaño en el Senado
Las autoridades electorales han confirmado que Michelle Bolsonaro, esposa del expresidente Jair Bolsonaro y madrastra del candidato presidencial, el senador Flávio Bolsonaro, ganó un escaño en el Senado por el Distrito Federal, donde se encuentra la capital, Brasilia.

Devota evangélica, la mujer de 44 años nunca había ocupado antes un cargo público.

En junio, Michelle Bolsonaro tuvo un distanciamiento muy público con su hijastro, a quien acusó de faltarle al respeto en extensos videos publicados en sus redes sociales. Posteriormente, ambos se reconciliaron.

La esposa del expresidente llegó a la casa del conservador candidato en Brasilia mientras los reporteros rodeaban su automóvil. — Anna-Catherine Brigida —

Los periodistas se congregan mientras los candidatos y sus equipos siguen de cerca los resultados
Con cerca del 50% de los votos escrutados, el equipo de campaña de Lula se reunió en un hotel del centro de São Paulo, mientras el veterano líder seguía el conteo en el interior junto a la primera dama Rosângela da Silva.

Los miembros del equipo de comunicaciones del presidente se mostraban tensos y evitaron hacer proyecciones.

En Brasilia, los periodistas esperaban frente a la casa de Flávio Bolsonaro en un barrio exclusivo, donde se prevé que el candidato de perfil conservador hable ante los medios de comunicación más tarde.

No estaba claro si llegará su madrastra, Michelle Bolsonaro, quien tuvo un desacuerdo público con el candidato durante la campaña y se postula para el Senado.

— Mauricio Savarese — Anna-Catherine Brigida —

La soberanía brasileña cobra un papel protagónico
El gobierno de Lula considera una serie de medidas recientes de Estados Unidos —incluidos los aranceles y la decisión de clasificar a los grupos de narcotráfico más grandes de Brasil como organizaciones terroristas extranjeras— como intentos de inclinar la balanza a favor del senador Flávio Bolsonaro, una acusación que la administración de Donald Trump ha negado.

Una victoria del senador Bolsonaro significaría que Brasil se uniría a Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica y Perú, países que han elegido gobiernos afines a Trump en los últimos años. Lula ha convertido la soberanía de Brasil en un eje central de su campaña; en los días previos a la elección, su equipo lanzó una versión en portugués de la canción de Bad Bunny, “Lo que le pasó a Hawai”, que utiliza la colonización estadounidense de Hawai como una advertencia histórica. — Associated Press —

Inquietud en un bar de Río de Janeiro mientras votantes LGBTQ+ siguen los resultados
Una creciente inquietud se palpaba en el ambiente mientras los votantes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, vestidos de rojo, seguían en un bar abierto al colectivo LGBTQ+ de Río de Janeiro los resultados electorales que llegaban a una pantalla gigante. El padre del senador Flávio Bolsonaro, el expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), era conocido por sus comentarios homofóbicos.

Lorena Zschaber, una fotógrafa de 40 años, celebraba el cumpleaños de su novia con un grupo de amigos reunidos alrededor de una mesa repleta de cerveza y aperitivos. Afirmó que una victoria de Bolsonaro le preocupaba profundamente y apuntó que durante la presidencia de su padre la gente se sentía más cómoda a la hora de discriminar. “No se me ocurre nada peor que la elección de Flávio Bolsonaro”, afirmó.

En la mesa de al lado se sentaba Luciana Rodríguez, de 56 años, que trabaja en proyectos con impacto socio ambiental. Nacida durante la dictadura, afirmó que le preocupa especialmente la cercanía histórica de la familia Bolsonaro con los militares. Flávio Bolsonaro “piensa que los derechos humanos son una broma. Creo que representa todo lo que es más retrógrado”, afirmó. — Eléonore Hughes —

Algunos vecinos de la favela más grande de Río sienten apatía
Aunque Brasil se ha polarizado en gran medida entre dos fuerzas políticas en los últimos ciclos electorales —representadas en esta ocasión por Lula y Flávio Bolsonaro—, ambas han sufrido también altos índices de rechazo.

Mientras el sol comenzaba a ponerse en Rocinha, la favela más grande de Río de Janeiro, Gabriel Soares da Silva, un guía turístico de 30 años, afirmó que no se sentía representado ni por las grandes figuras ni por los otros diez candidatos que se presentaban a las elecciones presidenciales.

“Para mí, los temas más importantes son la educación y la sanidad, pero nadie está haciendo nada”, dijo el hombre mientras observaba una enorme cola de gente que esperaba a que los mototaxis los llevaran por las sinuosas calles de la favela, repletas de propaganda electoral.

Cerca de allí, Edny Pereira Martins, que vendía maíz dulce desde un carrito, expresó una opinión similar. “Es imposible creer o confiar en nadie”, afirmó.

En Brasil, no votar conlleva una pequeña multa, que, según dijo, prefería pagar antes que votar a favor de un candidato. — Eléonore Hughes —

Cierran los centros de votación
Los centros de votación para las elecciones de Brasil cerraron a las 17.00 hora local, excepto donde todavía hay gente haciendo fila para sufragar. Algunas personas debieron esperar más de dos horas para votar y otras lo hicieron en menos de tres minutos. Los brasileños votan para varios cargos además de presidente, lo que tradicionalmente hace que algunas personas hagan fila más tiempo en la primera ronda de votación.

Tan pronto como cierran los centros de votación, comienza el recuento. Los votantes pueden seguir el escrutinio en tiempo real a través del sitio web del Tribunal Electoral. — Mauricio Savarese —

Esposa de Jair Bolsonaro busca banca en el Senado

Michelle Bolsonaro, esposa del expresidente Jair Bolsonaro, aspira a un escaño en el Senado por el Distrito Federal, donde se encuentra Brasilia. La mujer de 44 años, ferviente evangélica, nunca ha ocupado un cargo público. En junio Michelle Bolsonaro protagonizó un conflicto público con el senador Flávio Bolsonaro —su hijastro— a quien acusó de faltarle el respeto en extensos videos publicados en sus redes sociales. Posteriormente se reconciliaron. Ella ha calificado su candidatura como “una misión” encomendada por su esposo, quien cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario tras haber sido hallado culpable de intento de golpe de Estado. — Mauricio Savarese —

Votación transcurre con normalidad
El presidente del Tribunal Superior Electoral, Kassio Nunes Marques, declaró en una conferencia de prensa que la jornada electoral transcurría mayoritariamente con normalidad, a excepción de las fuertes lluvias y los cortes de electricidad que causaron algunas interrupciones en la votación en el estado sureño de Paraná.

“Estamos a casi tres horas del cierre de la votación y todo avanza con normalidad y con la mayor transparencia posible”, afirmó Nunes Marques y añadió que no existe “ningún indicio concreto de injerencia internacional”.

A través del programa gubernamental “Tu voto importa”, se trasladó a los centros de votación a 2.000 personas con movilidad reducida y a 8.000 habitantes de comunidades remotas. Las autoridades electorales reportaron más de 450 casos de desinformación hasta las 13:00 hora local, señaló. Asimismo, 59 personas fueron detenidas por presuntos delitos electorales. — Anna-Catherine Brigida —

Dónde siguen el recuento de votos los candidatos presidenciales
Lula sigue el recuento junto a la primera dama, Rosângela da Silva, en su residencia del exclusivo barrio de Alto de Pinheiros, en Sao Paulo, y posteriormente tiene previsto dirigirse a un hotel del centro de la ciudad para hablar con los periodistas.

Flávio Bolsonaro sigue el proceso con su familia en su casa de Brasilia, la capital.

El padre de Bolsonaro, el expresidente Jair Bolsonaro, no puede recibir a su hijo en su residencia de la misma ciudad porque está cumpliendo una condena de 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado. — Mauricio Savarese —

Los votantes de Río confían en el sistema electrónico
Los votantes expresaron confianza y orgullo en el rápido sistema de votación electrónica mientras emitían su sufragio en el centro de Río de Janeiro, cerca de un mercado repleto de frutas y verduras frescas y de una iglesia de estilo colonial situada en lo alto de una colina.

Josemar Lauriano Pereira, un abogado de 46 años, afirmó que la rápida disponibilidad de los resultados ayudaba a combatir el fraude y la incertidumbre. “Cuando los resultados tardan mucho, se abre la puerta a que la gente ponga en duda el escrutinio y diga que ha habido algún problema”, señaló.

El fraude solía ser un problema, pero ya no lo es, comentó Tones José, de 42 años, quien trabaja como portero. “Las cosas han cambiado mucho desde entonces. Ahora las urnas son totalmente fiables”. — Eléonore Hughes —

El futuro de las políticas sobre la Amazonía está en juego

La elección presidencial podría redefinir el futuro de la Amazonía, ya que el ganador gobernará el país que alberga cerca del 60% de la selva tropical más grande del mundo, un ecosistema vital para el clima global.

La conservación de la Amazonía ha estado ausente en gran medida de la campaña de este año. Aun así, los candidatos favoritos —Lula y Bolsonaro— representan visiones marcadamente distintas sobre cómo debería gestionarse la selva tropical, y expertos en clima y conservación advierten que una victoria del segundo podría revertir las políticas de control de la deforestación que Lula restableció tras asumir el cargo en 2023. — Gabriela Sá Pessoa —

Ambiente festivo mientras los brasileños votan en París
Los brasileños tuvieron que hacer una larga fila para votar en París, pero la moral estaba alta y el ambiente era festivo: algunos cantaban y bailaban al ritmo de ‘forró’ —un estilo musical brasileño— y comían ‘coxinhas’, un emblemático aperitivo salado frito.

Pablo José Feitosa Martins, un camionero de 48 años, esperó una hora y media en la fila para ejercer su voto. Se mudó a Francia en 2002, pero creció en el estado nororiental de Pernambuco, al igual que el presidente Lula.

Feitosa Martins afirmó que votó por el mandatario en ejercicio porque sus políticas sociales e industriales habían transformado su región.

“Había una enorme diferencia con el sureste”, comentó por teléfono, refiriéndose a la región más rica del sur de Brasil, donde se encuentran Sao Paulo y Río de Janeiro. “En el noreste no había nada, pero ahora hay energía y agua en las zonas rurales, y la gente ya no muere de hambre”. — Eléonore Hughes —

En busca del voto femenino
Las mujeres representan el 53 % del electorado brasileño y en las últimas elecciones presidenciales de 2022 desempeñaron un papel decisivo al otorgar a Lula una victoria ajustada sobre el expresidente Jair Bolsonaro.

En vísperas de la votación del domingo los candidatos buscaron atraer a las mujeres con propuestas para combatir la violencia de género, un tema central de la campaña dado que la violencia contra las mujeres ha alcanzado niveles récord y varios casos de gran repercusión han captado la atención pública.

Conscientes del peso electoral de las mujeres, los activistas intentaron aprovechar ese poder para exigir garantías de que tales promesas no quedarán en el olvido. — Eléonore Hughes —

La inseguridad como principal preocupación
La inseguridad figura entre las principales preocupaciones de los votantes en las elecciones del domingo.

Muchos acuden a las urnas bajo la sombra de una creciente criminalidad. El temor es especialmente intenso en Bahía, el estado más violento del país y bastión del presidente Lula. También es elevado en Río de Janeiro, estado natal de Flávio Bolsonaro, donde grupos criminales han azotado a las comunidades durante décadas. Los votantes exigen una acción federal decisiva. — Mauricio Savarese —

Los votantes muestran sus colores

En ciudades de todo Brasil, los partidarios del senador Flávio Bolsonaro vestían los colores amarillo y verde de la bandera brasileña.

Los seguidores de Lula llevaban camisetas rojas; algunas mostraban el rostro del joven Lula de sus tiempos como sindicalista y mensajes que denunciaban la influencia de Estados Unidos en la política brasileña.

Observadores electorales internacionales supervisaron los centros de votación, donde se desplegó el dispositivo de seguridad habitual.

En un centro de votación de Sao Paulo, el ambiente se percibía más apagado que hace cuatro años, cuando Lula derrotó al padre del senador, el expresidente Jair Bolsonaro.

“Sin duda, ahora se respira mucho menos ambiente electoral”, comentó Celso Gaspar, un profesor jubilado de 67 años, quien no reveló por quién había votado. “La mayoría de la gente aquí siente que debe cumplir con su deber cívico, pero no hay tanta pasión por ningún candidato. Una segunda vuelta entre Lula y Flávio Bolsonaro podría cambiar eso”. — Anna-Catherine Brigida —

Votante destaca el problema de la delincuencia en Brasil
Rosane Wink, de 67 años, una ingeniera jubilada de origen alemán que votó en el mismo centro electoral que Flávio Bolsonaro, es una votante conservadora de toda la vida que apoya al hijo del expresidente y su promesa de clasificar a los grupos delictivos como organizaciones terroristas.

“Es una especie de terrorismo lo que están ejerciendo contra nosotros”, dijo Wink, quien vestía una camiseta con los colores nacionales de Brasil.

El mes pasado, un ladrón le apuntó con un arma al abdomen, le mordió la mano y le quitó el anillo de bodas, relató.

“No lograremos acabar con la delincuencia, pero tenemos que encontrar la manera de reducirla”. — Eléonore Hughes —

Patrona de Brasil se cuela en las elecciones
Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil, se convirtió inesperadamente en un tema electoral, situando a la religión en el centro de la campaña.

Un comentario del senador Flávio Bolsonaro sobre Jesús se hizo viral recientemente, despertando el temor entre muchos católicos de que pretenda revocar su condición de patrona, una afirmación que Bolsonaro ha negado.

Nuestra Señora de Aparecida es una figura muy querida por los brasileños. La acusación avivó el temor de los católicos a perder terreno frente a los evangélicos y podría debilitar la candidatura presidencial del senador Bolsonaro, quien es evangélico. Bolsonaro no tiene autoridad para designar ni destituir a santos patronos, esa es una competencia exclusiva del Vaticano. — Eléonore Hughes —

Brasileños votan en Portugal y otras partes del mundo
Los votantes brasileños hicieron fila para sufragar en Lisboa, Portugal, al igual que aquellos que residen fuera del país en diversas partes del mundo.

Algunas de las personas que esperaban para votar mostraron su orgullo brasileño: una llevaba la camiseta amarilla y verde de la selección de fútbol de Brasil y otra una camiseta con el rostro del actual presidente Lula estampado en el frente.

“Tendré doble nacionalidad, pero sigo siendo patriota”, dijo Michele Sacramento, quien vive en Portugal desde hace siete años. “Amo a mi país y espero poder regresar algún día y caminar por la calle tal como lo hago aquí, sin miedo ni preocupaciones”. —- Helena Alves y Shelley Acoca—

Lula, entre los líderes más longevos de la región

Mientras inicia la jornada de votación en Brasil, la longevidad política cobra protagonismo. Junto a figuras de gran peso en la región, como Donald Trump y Daniel Ortega, Lula, de 80 años, figura entre los líderes de mayor edad del continente.

Si Lula logra una victoria decisiva frente a Flávio Bolsonaro marcará un hito histórico al convertirse en la persona de mayor edad jamás elegida para dirigir la nación sudamericana. Lula afirma que quiere vivir hasta los 120 años y ha intentado disipar las preocupaciones sobre su edad publicando videos de sus rutinas de ejercicio.

Urnas electrónicas

Los brasileños utilizan urnas electrónicas para votar. Preparan listas con los números de sus candidatos para recordarlos y, al momento de votar, introducen los dígitos correspondientes.

Las autoridades brasileñas adoptaron las urnas electrónicas en la década de 1990 para combatir un fraude arraigado. En las elecciones anteriores las urnas eran manipuladas o robadas y los votos individuales se falsificaban sistemáticamente, según la autoridad electoral de Brasil.

Actualmente, los resultados se comunican apenas unas horas después del cierre de las mesas de votación. En el periodo previo a las elecciones de 2022, Jair Bolsonaro sembró repetidamente dudas infundadas sobre el sistema de votación electrónica. Nunca se ha detectado ningún fraude significativo.

Lula admite que necesitaría “hacer el doble de lo que hemos hecho” si es reelegido

Lula votó después de las 9:00 de la mañana en una escuela de Sao Bernardo do Campo, en las afueras de la metrópolis de Sao Paulo.

El líder, de 80 años, expresó su confianza en lograr su primera victoria absoluta en siete intentos por alcanzar la presidencia. Asimismo, instó a los brasileños mayores de 70 años —quienes no están legalmente obligados a votar— a acudir a las urnas y ejercer su derecho al sufragio.

Tras votar, Lula declaró a los periodistas que, de ser reelegido, necesitaría “hacer el doble de lo que hemos hecho” y afirmó que “Brasil no avanzará facilitando la venta de armas”, en alusión a una propuesta de larga data de su principal oponente, Flávio Bolsonaro. — Mauricio Savarese —

Voto obligatorio

En Brasil el voto es obligatorio para las personas alfabetizadas mayores de 18 años. No votar sin justificación conlleva una pequeña multa. Las personas analfabetas, las mayores de 70 años y aquellas de entre 16 y 18 años pueden decidir si ejercen su derecho al voto. Para los brasileños en el extranjero, el voto es obligatorio únicamente en las elecciones presidenciales.

Bolsonaro vota temprano en su estado natal de Río de Janeiro

“Brasil necesita un cambio, Brasil no puede soportar tanto sufrimiento”, dijo Flávio Bolsonaro, quien llegó alrededor de las 8:10 a. m. (hora local) para votar en una escuela de su estado natal de Río de Janeiro, vestido con una camisa de color amarillo claro que lucía una pegatina con el 22, número que los brasileños marcan en las máquinas de votación electrónica.

“Estoy más que preparado para presidir este país y devolver a los brasileños el derecho a soñar”, declaró a los periodistas. — Eléonore Hughes —

¿Qué se elige este domingo?

No se trata sólo de la carrera presidencial. Además de votar por su próximo presidente, este domingo los brasileños elegirán representantes estatales y federales, así como gobernadores y algunos senadores. Los alcaldes, concejales y el resto de los senadores también se eligen cada cuatro años, pero en años distintos.

Abren los centros de votación

Los centros de votación abrieron el domingo a las 8.00 de la mañana local en el Distrito Federal y en los estados bajo el huso horario de Brasilia. En otros estados como Mato Grosso y gran parte del Amazonas ya habían abierto una hora antes. En 11 ciudades del estado de Amazonas y en Acre, el estado en la frontera con Bolivia y Perú, abrieron dos horas antes.

Casi 159 millones de ciudadanos están convocados a las urnas en más de 94.000 centros de votación distribuidos en todo el país y en el exterior.

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