POR MARY CLARE JALONICK, STEPHEN GROVES and SEUNG MIN KIM

WASHINGTON (AP) — La Casa Blanca dijo al Congreso en una carta enviada el viernes que las hostilidades con Irán “terminaron”, pese a la presencia continua de fuerzas armadas estadounidenses en la región.

En la práctica, el mensaje del presidente Donald Trump elude el plazo legal del 1 de mayo para obtener la aprobación de los miembros del Congreso a fin de continuar la guerra con Irán. Ese plazo ya iba a vencer sin que hubiera ninguna acción por parte de los legisladores republicanos, que dejan la decisión en manos del presidente.

La carta pone de relieve de manera contundente la afirmación audaz, pero jurídicamente cuestionable, del poder presidencial que está en el centro de la guerra de Trump, que inició sin aprobación del Congreso hace dos meses.

“Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han terminado”, escribió Trump al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, legislador republicano de Luisiana, y al senador republicano de Iowa Chuck Grassley, presidente pro tempore del Senado.

Sin embargo, también dejó claro que la guerra podría estar lejos de haber terminado.

“A pesar del éxito de las operaciones de Estados Unidos contra el régimen iraní y de los esfuerzos continuos por asegurar una paz duradera, la amenaza que representa Irán para Estados Unidos y nuestras Fuerzas Armadas sigue siendo significativa”, manifestó el presidente republicano.

En virtud de la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, el Congreso debe declarar la guerra o autorizar el uso de la fuerza en un plazo de 60 días —que se cumple el viernes—, o dentro de 90 días si el presidente solicita una prórroga.

Este Congreso no hizo ningún intento por hacer cumplir ese requisito: salió de la ciudad el jueves por una semana después de que el Senado rechazara por sexta vez un intento demócrata de detener la guerra.

Algunos senadores republicanos están cada vez más inquietos por el calendario de la guerra, que según Trump, duraría unas pocas semanas. Pero la carta del mandatario mostró cómo éste sigue prescindiendo de la aprobación del Congreso.

Sostiene que los plazos fijados por la ley no se aplican porque la guerra en Irán, en los hechos, terminó cuando comenzó un frágil alto el fuego a principios de abril.

El debate republicano sobre la guerra

El líder de la mayoría del Senado, John Thune, legislador republicano por Dakota del Sur, dijo el jueves que no tenía previsto someter a votación una autorización para usar la fuerza en Irán ni pronunciarse de algún otro modo.

“Escucho con atención lo que dicen los miembros de nuestra conferencia y, en este momento, no veo eso”, afirmó.

La renuencia a desafiar a Trump por la guerra se produce en un momento políticamente peligroso para los republicanos, con una creciente frustración pública por el conflicto y su impacto en los precios de la gasolina.

Aun así, la mayoría de los legisladores republicanos dicen que respaldan el liderazgo de Trump en tiempos de guerra o, al menos, están dispuestos a darle más tiempo en medio del frágil alto el fuego.

El senador republicano por Dakota del Norte, Kevin Cramer, dijo que votaría a favor de una autorización de guerra si Trump se la pidiera. Sin embargo, cuestionó si la resolución aprobada en la era de la guerra de Vietnam, como una forma de que el Congreso recuperara su poder, era constitucional.

“Nuestros fundadores crearon un poder ejecutivo realmente fuerte, nos guste o no”, expresó.

Algunos senadores republicanos dejaron claro que, con el tiempo, quieren que el Congreso tenga voz.

El senador de Indiana Todd Young señaló en un comunicado que los legisladores “deben garantizar que el pueblo, a través de sus representantes electos, se pronuncie sobre si es necesario enviar a nuestras fuerzas armadas al combate”.

Añadió que, dado que el gobierno de Trump afirma que “el conflicto con Irán ha cesado, no debería haber hostilidades en adelante”, y que, si el conflicto se reanuda, espera que la Casa Blanca trabaje con el Congreso para aprobar una autorización para el uso de la fuerza militar.