
Habitantes del sector Framboyán, en la provincia de Azua, hicieron un llamado urgente a las autoridades de seguridad nacional ante el incremento desmedido de la criminalidad en la zona.
Según los denunciantes, la barriada se ha vuelto intransitable debido a una ola de robos y atracos que mantiene en vilo a las familias, sumado a la venta abierta de estupefacientes en diversos puntos del sector.
La situación es especialmente crítica en el área de Los Gaviones, donde los residentes aseguran que es imposible salir de sus hogares al caer la noche. De acuerdo con los testimonios, bandas delincuenciales se han adueñado del entorno para cometer todo tipo de fechorías, estableciendo un toque de queda invisible que limita la libertad de movimiento de los ciudadanos trabajadores.
El temor ha llegado al extremo de que los moradores evitan incluso sentarse en las puertas de sus viviendas. Denunciaron que los delincuentes, que operan en combinación con elementos antisociales locales y otros que se trasladan desde sectores aledaños, acechan constantemente a cualquier persona que se encuentre en la vía pública para despojarla de sus pertenencias.
Los comunitarios señalaron que la paz del barrio se ha esfumado, dejando a los niños y adultos mayores bajo un estado de zozobra constante. “Ya no tenemos tranquilidad ni en nuestro propio frente; el miedo a ser asaltados es permanente porque los malhechores no respetan hora ni lugar”, expresó uno de los afectados durante la denuncia pública.
Ante este panorama, la comunidad solicitó la intervención inmediata y conjunta de la Policía Nacional, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la Dirección General de Migración. Exigen operativos preventivos y de inteligencia que permitan desmantelar las bandas y erradicar los puntos de venta de sustancias prohibidas que operan en el sector Framboyán.
Finalmente, los residentes advirtieron que, de no recibir una respuesta rápida por parte de los organismos de seguridad, se verán obligados a tomar medidas drásticas. Aseguraron que la desesperación podría llevar a la comunidad a enfrentar directamente a los delincuentes, por lo que urgieron al Gobierno a actuar antes de que ocurra una tragedia mayor en la localidad.

