
POR JOSEPH WILSON and NICOLE WINFIELD
BARCELONA (AP) — El papa León XIV elogió el miércoles la basílica de la Sagrada Familia como una obra maestra de “piedras, colores y luz”, al conmemorar el centenario de la muerte de su arquitecto, Antoni Gaudí, con una misa bajo sus elevadas agujas como castillos de arena.
León calificó el templo inconcluso de Gaudí, uno de los monumentos más visitados del mundo, como un “signo de unidad y armonía para toda España”, un proyecto de construcción en curso como el viaje de toda la vida que hacen todos los cristianos para encontrar a Dios.
“Todos somos piedras vivas de este edificio”, dijo León desde el altar de la basílica, con el rey Felipe VI y la reina Letizia sentados a su lado y un coro de cientos de voces llenando la imponente basílica con su canto.
La celebración marcó el momento culminante de la visita de una semana de León a España, la primera de un papa en 15 años a un país europeo que alguna vez fue firmemente católico y que, como muchos otros, ha experimentado tendencias de secularización.
El viaje, sin embargo, ha puesto de relieve cómo el país de 50 millones de habitantes, que vivió una crisis religiosa tras el fin de su dictadura del siglo XX, aún cuenta con muchos católicos fieles que han acudido en masa para dar la bienvenida al papa estadounidense.
Decenas de miles de personas se alinearon en las calles alrededor de la Sagrada Familia para el evento, con calles cerradas al tráfico y una fuerte presencia policial debido a la asistencia de la pareja real y del primer ministro Pedro Sánchez.
Las multitudes permanecieron para ver un espectáculo de luces que acompañaría la consagración por parte de León de la torre final de la basílica, llamada de Jesucristo, que la ha convertido en la iglesia más alta del mundo.
Laura Rincón, quien estaba afuera junto con dos amigas para la misa, después de terminar su trabajo en una tienda cercana, señaló que toda la estructura de la Sagrada Familia es impactante. Dijo que estaba segura de que el papa quedaría impresionado por la iglesia que ella admira cada vez que pasa por allí.
Honrando las tradiciones cristianas de Cataluña
La mañana del miércoles, León celebró un monumento sagrado más antiguo, viajando a Montserrat, un complejo montañoso a las afueras de la ciudad muy querido por muchos catalanes.
El complejo, que incluye una abadía benedictina del siglo XI y una basílica del siglo XVI, es venerado por su estatua de la Virgen Negra y alberga un coro de niños que existe desde el siglo XIII y es el más antiguo de Europa.
Miles de fieles llegaron temprano al monasterio, donde grupos de monjas y escolares cantaban y agitaban carteles y fotografías del papa ante la basílica.
Las campanas resonaron sobre las formaciones rocosas en forma de agujas que coronan Montserrat y el valle más abajo mientras León llegaba en un carrito de golf.
En los últimos años, la abadía de Montserrat ha enfrentado numerosas acusaciones de sobrevivientes de abusos sexuales por parte del clero y fue incluida en el informe de 800 páginas del defensor del pueblo español sobre la crisis en 2023.
El informe halló 15 víctimas y tres presuntos agresores vinculados a la abadía.
“Es muy doloroso ver que haya miembros de la Iglesia que hayan podido cometer esos errores”, dijo el reverendo Cesario Escarda, un sacerdote de Toledo, mientras esperaba a León en la abadía.
“Lo que los papas están queriendo es poner a la luz la verdad, pedir perdón y acercarse a las víctimas y escucharlas y acompañarlas en lo que piden”.
La Biblia tallada en piedra
El momento culminante de la visita de León fue su misa en la Sagrada Familia para conmemorar el 100mo aniversario de la muerte de su célebre diseñador catalán, Antoni Gaudí, quien falleció a los 73 años, tres días después de ser atropellado por un tranvía.
Un siglo después de que comenzara la construcción durante el pontificado del homónimo de León, el papa León XIII, la basílica se ha convertido en uno de los monumentos más visitados del mundo, aunque sigue inacabado, y atrae cada año a más de 5 millones de visitantes.
Al conmemorar la muerte de Gaudí, León dijo que quería dar gracias a todos los benefactores, artistas y trabajadores que “que cooperan en la construcción de una obra maestra arquitectónica, que es también una elocuente catequesis hecha de piedras, colores y luz”.
Gaudí, que está en camino a la posible santidad, dedicó cuatro décadas a diseñar y construir el templo como el compendio de la fe cristiana tallado en piedra.
Las historias más importantes de la vida de Jesús, la Natividad y la Pasión, están grabadas en las fachadas este y oeste de la basílica.
Una tercera fachada orientada al sur, la de la Gloria, servirá como entrada principal de la basílica cuando esté terminada.
El templo es una obra maestra arquitectónica y geométrica por dentro y por fuera, una celebración art nouveau en forma y símbolo del cristianismo y de la creación de Dios a través de la piedra y la luz.
“Mucho más que un monumento, la Basílica de la Sagrada Familia sigue siendo hoy una obra en construcción, que nos recuerda cómo la vida cristiana es siempre un camino, porque se trata de un proyecto que Dios lleva a cabo”, dijo el pontífice en su homilía.
Un total de 18 agujas, como castillos de arena, se elevan desde lo alto y perforan el perfil urbano de Barcelona: 12 para simbolizar a los 12 apóstoles de Cristo, cuatro, por cada uno de los evangelistas que relataron la vida de Cristo en los Evangelios, una coronada con una estrella sobre el ábside en honor a la Virgen María, y, la más alta de todas, la torre de Jesucristo.
Cuando la torre final de Cristo se terminó el año pasado con una altura de 172,5 metros (564 pies), convirtió a la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo.
Un interior que parece un bosque
El interior en forma de cruz, con el altar en el ábside, es un homenaje a la luz y a la naturaleza. Columnas como árboles se elevan hacia el cielo, teñidas por una luz en constante cambio que se filtra a través de vitrales, como el sol que se cuela entre las hojas en un bosque.
“La naturaleza es mi maestra”, dijo Gaudí en una ocasión. “Todo proviene del gran libro de la naturaleza, siempre abierto, que debemos leer”.
Los colores del vidrio de las ventanas tienen un significado: los azules y verdes de las ventanas del portal oriental, donde la fachada representa el nacimiento de Cristo, se ven más alegres y son más brillantes cuando sale el sol y la luz los atraviesa.
Los tonos más ásperos de rojo y naranja, iluminados por el sol poniente en los portales occidentales, colorean el lado de la basílica que representa la Pasión de Cristo.
Detrás del altar y por encima de la cruz hay amarillos y dorados que centellean bajo el sol del mediodía.
La historiadora Mònica Santín, que guía recorridos por la basílica, dijo que, al diseñar la Sagrada Familia, Gaudí se guio por dos libros: los Evangelios y la naturaleza.
Explica que la forma en que deja entrar la luz natural es también una invitación al misterio cristiano, citando las tres fachadas que representan el nacimiento, la muerte y la gloria de Cristo.
Una vez dentro, todo es luz, dijo Santín. “No podemos ver a Dios, pero percibimos su luz a nuestro alrededor. Creo que así es como se puede leer este mensaje, y es fascinante”.

