POR JON GAMBRELL

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Irán lanzó un ataque con drones contra Baréin y, en un incidente separado, un barco fue alcanzado el sábado en el estrecho de Ormuz, en lo que podría ser la respuesta de Teherán a la ofensiva aérea llevada a cabo durante la noche por Estados Unidos.

Los ataques en todo el golfo Pérsico muestran el peligro de que la guerra con Irán vuelva a descontrolarse, incluso después de que Teherán y Washington alcanzaran un acuerdo provisional para intentar pactar el final del conflicto.

Estados Unidos había lanzado su operativo aéreo en respuesta a un ataque iraní con aviones no tripulados contra un buque portacontenedores que intentaba salir del estrecho el jueves, continuando una serie de ataques que han sacudido el frágil alto el fuego en la guerra.

Por su parte, un organismo marítimo multinacional supervisado por la Marina de Estados Unidos anunció el sábado que ampliará una ruta que pasa cerca de Omán en el estrecho para permitir el tráfico de entrada y de salida.

Eso probablemente prepara un nuevo foco de tensiones con Teherán, que ve el estrecho como una fuente clave de influencia en las conversaciones en curso con Estados Unidos.

Baréin condena ataque iraní con drones

Baréin ha sido uno de los críticos más firmes de la República Islámica y es la sede de la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos.

Además, acaba de recibir al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio para una reunión de los ministros de Relaciones Exteriores del Consejo de Cooperación del Golfo, que terminó con un llamado a poner fin a los ataques iraníes y a la apertura total del estrecho.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bahrein indicó en un comunicado que “varios drones iraníes” tuvieron como objetivo el país. Calificó el ataque como “una amenaza flagrante para la seguridad de los ciudadanos y residentes”. De momento no hay reportes de daños.

Por su parte, la Guardia Revolucionaria paramilitar de Irán emitió el sábado un comunicado a través de la agencia noticiosa estatal IRNA en el que afirmó que había atacado varios lugares “del ejército terrorista estadounidense en la región”.

La nota no identificó las zonas impactadas.

El Comando Central del ejército estadounidense señaló que, en la ofensiva nocturna, sus fuerzas atacaron emplazamientos iraníes de misiles y drones, además radares en la costa.

El vicepresidente estadounidense JD Vance, que ha encabezado las negociaciones entre Washington y Teherán, dijo en redes sociales el viernes por la noche que Irán debería “levantar el teléfono” si hay desacuerdos sobre el acuerdo de alto el fuego, “pero la violencia será respondida con violencia”.

Estados Unidos e Irán siguen negociando los términos del acuerdo, incluyendo cuestiones como el paso de barcos por el estrecho, vital para los suministros mundiales de petróleo y gas natural, y abordar el futuro del programa nuclear de Irán y sus reservas de uranio altamente enriquecido.

En virtud del acuerdo provisional, ambas partes tienen 60 días para concretar los detalles. Poner fin a los combates en Líbano entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah, respaldado por Irán, es una parte clave del trato.

Ataque a barco cuando se amplía ruta del estrecho

La Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO, por sus siglas en inglés), que depende del ejército británico, informó que un petrolero fue atacado el sábado en el estrecho, y apuntó que la tripulación estaba a salvo y que no se reportaron daños ambientales. Nadie se ha atribuido el ataque, pero las sospechas recayeron de inmediato sobre Irán.

Justo después del reporte del ataque al barco, el Centro Conjunto de Información Marítima, supervisado por la Marina de Estados Unidos, indicó que se está ampliando la ruta cerca de las costas de Omán para permitir tanto el tráfico de entrada como de salida.

Irán ha insistido en que los buques deben obedecer sus órdenes y advierte que comenzará a cobrar tarifas por cruzar el estrecho. Sin embargo, en los últimos días cada vez más embarcaciones han tratado de salir del golfo.

Ebrahim Azizi, que dirige la comisión de seguridad nacional del Parlamento iraní, escribió el viernes que “el estrecho de Ormuz está gobernado por Irán, así que: respeten las reglas”.

Estados Unidos y los Estados árabes del golfo han rechazado las exigencias de Irán. El estrecho se considera en todo el mundo una vía navegable internacional, a pesar de estar en aguas territoriales de Irán y Omán.

En su anuncio, el Centro Conjunto de Información Marítima advirtió que la amenaza para los buques en la región era “considerable”, y agregó que “se advierte a los navegantes la existencia de minas y deben esperar una presencia naval mientras continúan las operaciones de desminado”.

La Organización Marítima Internacional detuvo el viernes un nuevo esfuerzo para evacuar barcos y subrayó que no se reanudará hasta que haya garantías de que los otros barcos no serán atacados. Indicó que unos 115 barcos han podido salir del estrecho en los últimos días.


Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.