POR ELENA BECATOROS, FATMA KHALED and COLLIN BINKLEY

EL CAIRO (AP) — Los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, anunciaron que atacaron dos buques petroleros saudíes en el mar Rojo el jueves, lo que podría ampliar la guerra con Irán mientras el petróleo internacional supera los 100 dólares por barril.

Los hutíes han amenazado con cerrar otra ruta comercial clave, mientras la economía mundial ya se tambalea por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán.

Estados Unidos y la República Islámica, mientras tanto, han intensificado sus ataques mientras se disputan el control del estrecho, por el que en tiempos de paz pasaba una quinta parte del petróleo y gas comercializados en el mundo,.

Mientras Estados Unidos llevó a cabo una duodécima noche consecutiva de ataques en todo Irán, el presidente Donald Trump amenazó con un “castigo militar importante” contra los hutíes si continúan sus ataques contra barcos.

“Si hacen esto otra vez, Estados Unidos responsabilizará a Irán, en el sentido de que los hutíes son un sustituto y /o un apoderado de Irán, se infligirá un castigo militar importante a Irán y, por supuesto, a los propios hutíes”, escribió Trump en redes sociales.

A medida que la retórica se intensifica, también lo hacía el impacto económico. El precio del crudo Brent de referencia internacional se disparó más de un 6% el jueves, hasta alrededor de 100 dólares por barril.

Ese su nivel más alto desde mayo, antes de que ambas partes alcanzaran un acuerdo preliminar de paz el mes que ya se vino abajo.

El primer ministro iraquí Ali al-Zaidi, quien tiene estrechos vínculos tanto con Estados Unidos como con Irán, visitó Teherán el jueves para pedir paz y diálogo, y prometió no permitir que el territorio iraquí sea utilizado para ataques contra Irán, según informó su oficina.

Al-Zaidi se reunió con Trump a principios de este mes en Washington.

Un diplomático árabe afirmó que los estados del golfo Pérsico son cada vez más pesimistas sobre la posibilidad de encontrar una salida.

El diplomático, quien habló bajo condición de anonimato debido a la delicada situación, dijo que países de la región como Pakistán y Turquía siguen presionando para una desescalada.

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió el jueves que la región está siendo arrastrada “a un círculo de confrontación cada vez más amplio”, en el que una crisis alimenta a otra y cada escalada provoca otra.

“La diplomacia es el único camino a seguir”, dijo Guterres al Consejo de Seguridad de la ONU. Pidió que se fortalezcan los esfuerzos de Pakistán para mediar el fin de la guerra.

Ataques hutíes son “doble golpe” para envíos de petróleo
Los hutíes afirmaron en un comunicado difundido a través de su agencia de noticias SABA que alcanzaron a dos petroleros llamados Encelia y Layla en el Mar Rojo, lo que provocó incendios en ambas embarcaciones. No hubo reportes de víctimas.

Ese sería su primer ataque reportado contra un buque desde que anunciaron un bloqueo del transporte marítimo vinculado a Arabia Saudí a través del estrecho de Bab el-Mandeb a principios de esta semana, en represalia por el bloqueo del reino sobre Yemen y por un reciente asalto al aeropuerto internacional en Saná, la capital yemení controlada por los rebeldes.

Bab el-Mandeb, en el extremo sur de la península arábiga, es un cuello de botella clave para el transporte marítimo que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén.

Alrededor del 12% del comercio mundial, incluido un cuarto del tráfico global de contenedores, pasa por ese estrechamiento, moviéndose entre Europa y Asia a través del canal de Suez en Egipto.

La Agencia de Prensa Saudí informó que un ataque incendió al Encelia durante la noche en el mar Rojo. No mencionó al Layla.

El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido, UKMTO, indicó que recibió un reporte de que un petrolero fue alcanzado por “un proyectil desconocido” a 130 kilómetros (80 millas) al suroeste de Al Shuqaiq, Arabia Saudí, en el Mar Rojo.

Los ataques hutíes pusieron en riesgo los envíos de petróleo desde el puerto saudí de Yanbu en el mar Rojo y representan un “doble golpe” además de la interrupción en el estrecho de Ormuz, declaró la firma de datos y análisis marítimos Lloyd’s List Intelligence.

Arabia Saudí ha desviado millones de barriles al día de exportaciones de petróleo a Yanbu a través de un oleoducto terrestre mientras la guerra ha estancado el Golfo Pérsico.

Las amenazas hutíes “plantean preguntas sobre la viabilidad de esta ruta”, indicó Lloyd’s en diapositivas que acompañaban un seminario web en línea el jueves.

Los rebeldes dicen que están bloqueando a Arabia Saudí, pero durante su bloqueo anunciado de Israel, en el punto álgido de la guerra en Gaza, atacaron a muchos buques con poca o ninguna conexión con ese conflicto, interrumpiendo el comercio mundial.

Ambas partes se atrincheran en la disputa por el estrecho de Ormuz

Irán sostiene que tiene derecho a gestionar el tráfico y potencialmente cobrar tarifas en el estrecho, que antes de la guerra estaba abierto a todos y sin peajes.

Ha atacado barcos que utilizan una ruta a través del estrecho supervisada por fuerzas de Estados Unidos y concebida para quedar fuera del control de Teherán.

En respuesta a los ataques de Irán, Estados Unidos inició la campaña ampliada de ataques en todo el país y volvió a imponer un bloqueo naval a los puertos iraníes.

El Comando Central de Estados Unidos señaló que ha ordenado la desviación de 12 buques comerciales y deshabilitado uno desde que se reanudó el bloqueo hace nueve días.

La guerra verbal también se ha intensificado. El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, señaló que Teherán adoptaría una política de “ojo por ojo” ante los ataques de Estados Unidos contra su infraestructura.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, replicó que la política de Trump es “cabeza por ojo”.

“El precio seguirá subiendo cada noche hasta que entren en razón”, dijo Rubio a los periodistas mientras viajaba en Filipinas para una cumbre regional.

El Ministerio de Salud de Irán dijo el jueves que 55 personas han muerto y 629 han resultado heridas desde que se reanudaron los ataques aéreos de Estados Unidos, el 27 de junio.

En Irán, medios estatales informaron que misiles de Estados Unidos alcanzaron lugares durante la noche cerca de las ciudades de Ahvaz, Ramshir y Andimeshk, en el oeste de Irán, y que dos personas murieron en un ataque con misiles de Estados Unidos en la localidad de Shalamcheh, en la frontera con Irak.

El Comando Central de Estados Unidos señaló que sus ataques buscan “degradar aún más la capacidad de Irán de amenazar a marinos civiles y a buques comerciales que transitan por aguas regionales”, mientras los estadounidenses presionan para recuperar el control sobre el estrecho de Ormuz y restablecer el flujo del transporte marítimo internacional.

Irán ha respondido a los asaltos de Estados Unidos apuntando contra infraestructura energética y plantas desalinizadoras que suministran agua potable en países vecinos del golfo, lugares áridos y con escasez de agua.

Jordania apuntó el jueves que había interceptado tres misiles y que un cuarto cayó en una zona deshabitada, mientras que seis drones fueron interceptados la noche del miércoles.

Se activaron las sirenas en Baréin mientras las autoridades instaron a la población a mantener la calma y buscar refugio.

El ejército de Kuwait, por su parte, reportó un ataque de drones en su cruce fronterizo con Irak, que causó daños pero no víctimas. Ese ataque pudo haber sido en respuesta al ataque de Estados Unidos contra el cruce fronterizo entre Irán e Irak.

Las encuestas han mostrado que la guerra es impopular entre los estadounidenses, un hecho reflejado en la estrecha aprobación el jueves de una resolución en la Cámara de Representantes para detener la guerra.

Aunque un puñado de republicanos cruzó líneas partidistas para apoyar la medida, la votación siguió siendo en gran medida simbólica.